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Con las subidas de precio en las facturas de la luz y el gas, cada vez más españoles se preguntan cómo calentar la casa sin radiadores o, en todo caso, de una forma más económica. El punto de partida para no desperdiciar el calor es aislar las ventanas del frío. Veamos cómo hacerlo:

A menudo es inútil poner la calefacción al máximo si luego los accesorios o paneles de las ventanas no cumplen con su función de mantener el calor y dejan entrar el frío de fuera. De esta manera no solo no se calentará la casa, sino que también aumentará significativamente el precio de la factura.

Marcos aislantes y doble acristalamiento

Como ya hemos mencionado, los marcos de las ventanas son esenciales para aislar la casa del frío exterior, ya que se trata del componente más importante para garantizar el aislamiento térmico. Es muy importante revisarlos periódicamente y reemplazarlos por otros nuevos con una alta eficiencia energética. Instalarlos, sin embargo, es bastante caro (el pvc sigue siendo recomendable).

Para aquellos con poco presupuesto disponible existe otra solución más barata y muy eficiente, la de instalar doble acristalamiento. Muchos edificios nuevos están equipados con esta tecnología. ¿Y cómo funciona? Se trata de dos losas montadas en el marco de la ventana con un espacio entre sí, en el que hay un canal aislante lleno de gas: cuanto más espacio haya entre los vidrios, mayor será el aislamiento térmico.

Cuidado con las juntas

Otro aspecto que no hay que subestimar para aislar las ventanas del frío son las juntas, ya que están muy sujetas al deterioro y de ellas depende la eficacia del aislamiento térmico. Las juntas deben engrasarse al menos dos veces al año, utilizando un aerosol de silicona o vaselina.

Cómo aislar el vidrio

Un método efectivo pero poco conocido para conservar la calefacción en casa es aplicar una película aislante térmica en los paneles de las ventanas, que reduce la pérdida de calor debido a la radiación o la convención.

Hay dos tipos, el primero es una película transparente que se aplica directamente al vidrio y refleja la luz solar, reteniendo el calor. El segundo tipo, en cambio, debe aplicarse en el marco de la ventana para crear un espacio de aire entre el vidrio y la película, actuando esencialmente como doble acristalamiento.