Tienda de Padevi en la Diagonal

Tienda de Padevi en la Diagonal

El ‘retail’ prime de Barcelona renueva a sus inquilinos. La histórica zapatería Padeví, ubicada en la plaza Francesc Macià, en plena Avenida Diagonal, cerrará sus puertas después de varias décadas. En su lugar se instalará el concepto de frutería ‘gourmet’ Camarasa Fruits, cadena que se encuentra en plena expansión en el mercado catalán y que combina un espacio de venta y otro de restauración.

El cierre de Padeví en la Diagonal dejará a la cadena de calzado con solo tres locales operativos. La compañía, con sede en Sant Just Desvern, cuanta con una trayectoria de más de 50 años. El cierre de esta tienda sigue la estela de otros locales históricos que han ido echando el cierre en Barcelona para dar paso a nuevos conceptos comerciales.

El nuevo proyecto que abrirá sus puertas en los próximos meses en este tramo de la Diagonal contará con un espacio de venta de frutas y verduras, así como una zona de platos preparados y una charcutería.

En la planta de arriba, Camarasa contará también con una zona de restauración con terraza donde servirá comidas y cenas. Las obras para adecuar el local comenzarán en verano y esperan estrenar este nuevo concepto antes de finalizar el año.

Crisis del ‘retail’ en Barcelona

El covid dejará numerosas víctimas en el negocio inmobiliario tras su paso, y una de las más pronunciadas será el ‘retail’. El 13% de los comercios se plantea bajar la persiana este año, ante la fuerte crisis que atraviesa el sector, según un estudio presentado por Barcelona Oberta, asociación que aglutina a los ejes situados en las zonas más céntricas y turísticas de la capital catalana.

El covid-19 se salda con una caída de la facturación del 34% de promedio y en el cuarto trimestre del año, el 68,6% de los establecimientos tuvieron un descenso de las ventas igual o superior al 50% en relación al mismo periodo de 2019. Del conjunto de asociados a Barcelona Oberta, 21% ha clausurado algunos de sus locales.

Hay sectores especialmente castigados, como la hostelería, la alimentación y la moda. En cambio, otros se han fortalecido, como los productos para el hogar, donde las ventas han subido un 20%. En cualquier caso, el sentimiento generalizado entre los comerciantes es de “desolación”. A la pandemia, se suman los destrozos y asaltos que han provocado las siete noches consecutivas de disturbios en la ciudad y otros puntos de la geografía catalana.

Según el estudio, el impacto del covid-19 en el centro de la ciudad ha sido más acentuado por las restricciones a la movilidad, que han provocado un descenso del tráfico de peatones superior al 70%. Prácticamente no hay turistas internacionales y también han bajado los visitantes del resto de España.

Otra consecuencia es la modificación de los hábitos de compra, con el auge de las plataformas de comercio electrónico. En los momentos más duros del primer estado de alarma, la facturación llegó a caer un 90%. Con el levantamiento de las restricciones el consumo se ha ido recuperando, pero aún está lejos de los niveles de 2019.