España sigue siendo uno de los destinos de inversión favoritos en Europa y Madrid, el mejor ejemplo de ello.

La capital se ha convertido en la segunda mejor ciudad del Viejo Continente para los inversores interesados en el ladrillo, según el último estudio que ha presentado la consultora CBRE. Su análisis, basado en una encuesta a un millar de inversores internacionales, sitúa a París a la cabeza del ranking comunitario, mientras que Ámsterdam, Fráncfort y Londres completan el top cinco junto con las capitales francesa y española.

El gran capital extranjero apuesta por el sector inmobiliario europeo como forma de diversificar su cartera y obtener unas rentabilidades más altas que con otros productos de inversión más clásicos, como los bonos del Estado.

No obstante, no conceden el mismo atractivo a todos los mercados y activos. La capital británica, por ejemplo, está perdiendo peso como consecuencia del Brexit, lo que está impulsando a otras ciudades como alemana Fráncfort.

En lo que a productos se refiere, el líder indiscutible es el sector logístico, que se convierte en la gran apuesta para uno de cada tres inversores gracias a los buenos rendimientos que ofrece y a que el auge del comercio electrónico augura un buen futuro a medio plazo. A los activos industriales les siguen en importancia las oficinas, con una cuarta parte del interés, seguidas de las viviendas, con cerca de un 21% de las respuestas; y el retail, con una décima parte de las apuestas.

Otra de las tendencias que dibuja el estudio de CBRE es que los activos alternativos como las residencias de estudiantes o de mayores están captando inversiones de la mayor parte del mercado, sobre todo teniendo en cuenta los cambios demográficos que estamos viviendo y viviremos en los próximos años.

Esta no es la primera vez que los inversores internacionales sitúan a Madrid entre sus principales opciones de inversión. De hecho, hay más consultoras que colocan a la capital entre las ciudades europeas más atractivas del momento para el sector inmobiliario.