Una de las casas que ha fabricado Hormipresa / Hormipresa

Una de las casas que ha fabricado Hormipresa / Hormipresa

Las casas prefabricadas están ganando protagonismo en el mercado inmobiliario y una de las causas son las infinitas posibilidades que ofrecen, ya que, dependiendo de las exigencias del propietario, estas pueden modificarse. Uno de los materiales que más se usa en su construcción es el hormigón.

¿Por qué comprar una casa prefabricada de hormigón?

Hay muchas ventajas para decantarse por este tipo de viviendas: calidad-precio, rapidez constructiva, personalización o eficiencia son solo algunas de ellas. “Nosotros siempre destacamos la rapidez de montaje de obra, el poco mantenimiento, la durabilidad, la eficiencia energética y la sostenibilidad», explica Matthieu Filiol, director comercial de Hormipresa, empresa especializada en casas prefabricadas de hormigón.

«El hecho de construir de un modo industrializado nos proporciona muchas ventajas: los plazos son mucho más cortos que en obra tradicional, la relación calidad-precio es muy competitiva y el control de los procesos es muy estricto”, añade.

¿Cuánto cuestan?

No hay una sola respuesta, el precio depende de lo que uno se quiera gastar. Se pueden fabricar viviendas ‘low cost’, muy simples, o casas de alto lujo y con diseños muy cuidados. Además, la posibilidad de añadir tantos módulos como el dueño desee, hace que aumente el precio. Es decir, que las características y el tamaño influyen en el precio final.

Interior de una casa prefabricada de hormigón / Hormipresa

Interior de una casa prefabricada de hormigón / Hormipresa

“El precio medio con el que trabajamos para una casa estandarizada es de 1.100 euros/m2 y de 1.300 para una casa a medida. En esa cantidad se incluyen proyectos de arquitectura, cimentación superficial, forjado sanitario, dirección de obra, acabados e instalaciones”, expone Filiol.

Tu casa en seis meses

El tiempo de fabricación de una vivienda suele ser de aproximadamente seis meses. “Las estructuras de la vivienda se montan en 10 días. La construcción final llave en mano nos lleva alrededor de seis meses, dos veces más rápido que la construcción tradicional”, expone el directivo.

El hormigón es un material muy resistente, por lo que el mantenimiento que necesitan este tipo de viviendas es mínimo, aunque como en todo, siempre es necesario alguna que otra revisión. “Las casas que fabricamos son más resistentes que las tradicionales, ya que no salen grietas. También a nivel de intrusión o resistencia a un golpe fuerte. No tiene nada que ver 22 centímetros de hormigón armado con un muro de ladrillo o una pared de madera”, explica Filiol.  «Además, con nuestro sistema Artic Wall no hace falta volver a pintar. Si se quiere volver al blanco de fábrica solo se necesita un chorro de agua limpia a presión», añade.

Cabe destacar que al fabricarse dentro de un espacio cerrado, el control de calidad es más exhaustivo, la seguridad del trabajador es alta y la construcción no se ve afectada por la climatología, por lo que el resultado final se mejora.

Mayor demanda

Que las casas prefabricadas están de moda no es una novedad. La demanda ha crecido notablemente, algo en lo que coinciden todos los fabricantes. «Nosotros llevamos 40 años en el sector y desde 2013 notamos un aumento en la demanda superior a dos dígitos al año. Es por eso que cada vez hay más empresas que se dedican a construir casas en fábricas», concluye Filiol