El Ayuntamiento de Madrid no ha tardado en coger el testigo al acuerdo de Presupuesto Generales para 2019 entre PSOE y Podemos y que establece que las administraciones locales y autonómicas podrán establecer índices de precio para regular los alquileres de viviendas. Entre los criterios que pretenden aplicar para limitar las rentas estarán los metros cuadrados, la localización del inmueble o el estado de conservación del edificio.

Según el acuerdo de Presupuestos Generales del Estado para 2019 presentado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez y Podemos se contemplan medidas para frenar el aumento de los precios del alquiler en algunas zonas de España. La principal es la creación de un Índice de precios de alquiler de referencia que podrán crear los Ayuntamientos. Los consistorios podrán declarar zonas urbanas de especial tensión si se produjera un aumento desproporcionado de las rentas en el alquiler.

Esto supone una reforma en la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) que el Gobierno de Manuela Carmena llevaba meses pidiendo para la cesión de competencias y regular el mercado del alquiler de viviendas en la capital. El Consistorio afirma que los precios del alquiler llevan disparando años, debido entre otras a la intensificación del alquiler turístico, la caída de la oferta ante una demanda cada vez más grande.

José Manuel Calvo, delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, afirmó tras la última junta de Gobierno que “nos ponemos a trabajar ya para establecer ese marco regulatorio. He dado la instrucción para que se inicie la contratación de una asistencia técnica para elaborar por primera vez en Madrid un índice de los precios de la vivienda con parámetros objetivos que nos permita establecer topes”, destaco.

Entre esos criterios se incluirían los metros cuadrados de la vivienda, la ubicación del inmueble, su estado de conservación o la antigüedad del edificio, entre otros factores.

Medidas como estas para limitar el precio del alquiler ya se han puesto en marcha en varias ciudades europeas, como Berlín o París, con resultados negativos, ya que, lejos de poner tope a las rentas, se ha conseguido el resultado contrario: subidas de precio.