Cada vez más personas se ven obligadas a renunciar a una herencia: en los nueve primeros meses de 2017, el número ha crecido un 12%, después de acumular una espectacular subida de hasta el 250% desde 2007.

La principal razón de que tanta gente esté renunciando a su legado está en el Impuesto de Sucesiones, un tributo cuya recaudación depende de las comunidades autónomas y que, a pesar del crecimiento económico, sigue lastrando a las herencias. Tanto es así que 2017 podría haber cerrado con un nuevo récord.

Entre enero y septiembre se produjeron en torno a 31.700 renuncias, una cifra que supera con creces a las registradas en años como 2007 (poco más de 11.000), 2010 (16.342) o 2013 (28.787), y que se acerca al balance de 2016 (casi 38.791). Por tanto, y a falta de conocer los datos de los últimos tres meses del pasado ejercicio, pronto podríamos ver un nuevo máximo de unas 40.000 renuncias en 12 meses. 

En los últimos tiempos han nacido diferentes plataformas que exigen a las autonomías una mayor flexibilidad a la hora de aplicar este impuesto. Sostienen que España es el país europeo en el que más se paga por heredar y se quejan de que la fórmula actual en muchos casos obliga al heredo prácticamente a recomprar el patrimonio familiar.

Andalucía y Cataluña son las regiones donde se producen más renuncias: entre ambas sumaron más de 12.200 hasta septiembre, lo que supone más de una tercera parte del total en el conjunto de España. Asturias, La Rioja y Baleares también tienen una posición destacada.

La Comunidad de Madrid, por ejemplo, aplica desde 2007 una bonificación del 99% (en línea con Castilla y León, La Rioja y Galicia), mientras que Andalucía decidió aplicar cambios en este tributo a principios de enero (por ejemplo, el mínimo para tributar pasa de 250.000 euros al millón de euros heredado). También han rebajado el impuesto Extremadura, Murcia y Cantabria. Actualmente la región que más penaliza las herencias es Aragón.

Además de los impuestos, los notarios también recuerdan que es una decisión frecuente cuando las deudas del fallecido tienen un valor superior al patrimonio que deja en herencia, ya que tendrían que responder a los pagos con sus propios bienes personas. De ahí que sea tan importante comprobar si el patrimonio a heredar está o no libre de cargas.

Los expertos también recuerdan que la renuncia, para la que se necesita una formalización es escritura pública ante notario, es irrevocable.