BBVA y Cerberus han tenido que esperar casi un año para culminar su acuerdo inmobiliario. A pesar de que el segundo banco más importante en España anunció el traspaso de su negocio inmobiliario al fondo de inversión estadounidense en noviembre de 2017, el cierre definitivo de la operación se produjo el pasado 10 de octubre.

Una vez que han conseguido las autorizaciones regulatorias pertinentes, la entidad traspasará a Cerberus su negocio inmobiliario, incluyendo los activos y la plantilla de la inmobiliaria Anida. Como viene siendo habitual en este tipo de operaciones, el traspaso contempla la creación de una sociedad que estará controlada por el fondo y en la que el banco mantendrá una parte del capital.

En este caso la sociedad se llama Divarian Propiedad, y estará participada por BBVA, que mantendrá un 20% del capital, mientras que el 80% restante pertenecerá a Cerberus, que también será su gestor. A pesar de que no ha trascendido el importe final del acuerdo, el mercado barajó en su día una cifra de unos 5.000 millones de euros, teniendo en cuenta que el venta incluye alrededor de 12.000 activos inmobiliarios, incluyendo suelos, promociones y activos singulares. 

Para el banco, esta operación es un hito en su estrategia, ya que le permite eliminar su exposición al ladrillo casi por completo y quitarse lastre para reformar el proceso de transformación en el que está inmerso el grupo.

Y es que en los dos últimos años ha sido uno de los bancos que ha protagonizado más operaciones de este tipo. Según resumen desde BBVA, entre las transacciones más destacadas de los últimos tiempos están la venta de una cartera de cerca de 3.500 inmuebles, conocida en el mercado como el proyecto ‘Buffalo’; la colocación de otra cartera de 14 edificios de oficinas, llamada proyecto ‘Boston’; la venta de la Torre Puig, una de las mayores operaciones inmobiliarias de Barcelona, o la venta del proyecto ‘Jaipur’, una cartera de préstamos del segmento promotor.

También están en la lista el acuerdo con Metrovacesa Suelo y Promoción, por el que transfirió 108 terrenos para la construcción de viviendas; la colocación de un 27% de su participación en la compañía cuando salió a bolsa; la firma del proyecto ‘Sintra’, una de las mayores carteras de préstamos al sector promotor colocadas en el mercado español; la venta de su participación del 25,24% en Testa; y, por último, la venta del edificio de Gran Vía 1, en Bilbao.

Desde Cerberus, por su parte, afirman que “esta transacción es una muestra más de nuestro compromiso con la inversión a largo plazo en la economía española. Hemos comprometido una inversión de más de 10.000 millones de euros en valor total de transacciones en el país en el último año y seguimos estando convencidos de que España ofrece oportunidades de crecimiento atractivas”.

Además de esta operación con BBVA, en los últimos meses el fondo también ha cerrado a acuerdos similares con Banco Sabadell y Banco Santander, unos acuerdos que podrían tardar unos meses en materializarse.

En el caso de Santander, el pacto consiste en el traspaso de más de 37.000 inmuebles, por los que el fondo pagará unos 1.535 millones de euros. El banco catalán, por su parte, ha vendido a la firma estadounidense una cartera de activos con un valor bruto de 9.100 millones de euros. En ambos casos, y al igual que ha hecho con BBVA, se creará una sociedad independiente de la que Cerberus controlará el 80% del capital.