El número de licencias para la construcción de nuevas viviendas ha crecido en los últimos años en Barcelona. Según datos del Ayuntamiento de Barcelona, en la ciudad se solicitaron 2.151 licencias para levantar nuevas viviendas en 2017, un 6,7% más que en el mismo periodo del año anterior y tres veces más que en 2013, cuando las licencias solicitadas para levantar nuevos edificios residenciales fueron 769.

Por distritos, el que más licencias demandó en 2017 en Barcelona fue Sant Martí, con 487, mientras que Sant Andreu se coronó con la segunda posición, con 337 licencias. La pole la cerró el Eixample, en el centro de la capital catalana, con 311 licencias. En el barrio de Gràcia se solicitaron 278 licencias, mientras que en Ciutat Vella se pidieron 185 licencias.

Barcelona también ha registrado en el último año un gran número de solicitudes para la reforma y ampliación de su parque de viviendas. En 2017 el número fue 703 permisos, si bien la cifra cayó desde el año anterior, cuando se pidieron 961 licencias para este tipo de obras. En total, entre nueva construcción y ampliación o reforma, el número de licencias fue de 2.854.

En cuanto a las viviendas que se finalizaron el pasado año en Barcelona, el número total fue de 1.039, un 19,5% menos que en el mismo periodo del año anterior, cuando el número de viviendas acabadas fue de 1.291.

No obstante, las políticas del Ayuntamiento de Barcelona para favorecer a la vivienda pública dieron sus frutos: en 2016 la entrega de viviendas de protección oficial en Barcelona fue de 263 pisos, mientras que 2017 se ha multiplicado por dos, hasta 581 viviendas entregadas. La mayoría de ellas están ubicadas en los distritos de Sant Martí, Sant Andreu y Sants-Montjuïc.