El Ayuntamiento de Barcelona ha iniciado los trámites para cambiar la ordenanza que regula las rehabilitaciones de los edificios (ORPIMO en sus siglas en catalán). El objetivo es garantizar es que los inquilinos de esos inmuebles sean realojados durante las obras y el propietario asegure que volverán a sus viviendas una vez finalizadas. Afectará, en gran medida, a las empresas que lleven a cabo grandes reformas.

La teniente alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, destacó que la intención de esta modificación de la normativa es “proteger la parte más débil en operaciones especulativas que se están dando en la ciudad y que derivan en procesos de expulsión residencial y gentrificación”. Por su parte, el arquitecto Josep Mª Montaner, regidor de Vivienda, remarcó que las medidas mejorarán más la rehabilitación, “un sector clave y esencial en la transformación de la ciudad”.

Entre las novedades que pretenden introducir en la ordenanza serán:

– En las rehabilitaciones, garantizar que los propietarios cumplan los derechos legales de realojo y devolver los ocupantes legales a los que desalojaron durante las obras. En caso de no cumplir, el Ayuntamiento se concede el derecho de actuaciones disciplinarias para los propietarios.

– Las obras que afecten al subsuelo, los propietarios deberán prever medidas de seguridad que respeten los inmuebles vecinos y el espacio público.

Este cambio viene promovido por situaciones como las que se dieron en la rehabilitación de calle Aragón 477 de la capital catalana. El Ayuntamiento ordenó paralizar las obras de la reforma debido a que, según el Ayuntamiento, superaba el 50% de intervención y eso estaba más cerca de “una reforma integral” de la cual “no se había notificado al Consistorio. Además, informó que había habido irregularidades en el trato con los vecinos, cosa que la compañía propietaria del inmueble desmintiíó a este medio.

El Gobierno municipal, por eso, quiere blindar a los inquilinos de situaciones similares de forma que el propietario se comprometa con unos derechos legales de realojo y devolución al inmueble de ahora en adelante.

La aprobación se hará en dos fases y de momento ya ha recibido el primer visto bueno, el 18 de enero. Paralelamente, la Comisión de Gobierno ha aprobado el proceso de modificación de la ordenanza, a la espera de la tramitación en el Plenario del Consejo municipal.

Impulsar la producción de energía solar

Con la modificación, el Ayuntamiento ha aprovechado para impulsar polítiques que generen energía solar renovable y se aprovechen los recursos locales. El ORPIMO facilitará para ello la tramitación de instalaciones solares térmicas y fotovoltaicas para la producción de agua caliente y electricidad, respectivamente. 

De esta forma, se pretende así favorecer el autoconsumo e incentivar la instalación de placas solares voluntarias en los tejados y cubiertas.