Gtres

Gtres

Bankinter empeora sus previsiones para la vivienda. Según el último informe que han publicado los analistas de la entidad financiera, la recesión económica y la incertidumbre laboral provocarán un ajuste de precios superior al que estimaba hasta ahora y aplazarán la vuelta del mercado a los niveles precovid hasta 2022.

En concreto, el nuevo pronóstico del banco apunta a una caída del precio de la vivienda del 9% entre 2020 y 2021 (un 4% en este ejercicio y otro 5% el próximo), frente al 6% acumulado que estimaba hasta ahora. Y el descenso podría alcanzar los dos dígitos en los principales núcleos urbanos.

«Al contrario de lo ocurrido en el último ciclo, el recorte de precios podría ser más acusado en zonas ‘prime’ de grandes ciudades, superando el -10% acumulado entre 2020 y 2021. El covid-19 favorecerá el traslado de parte de la población desde el centro de las ciudades a la periferia», sostienen los analistas de Bankinter, que también puntualizan que la caída de los precios no será superior gracias al entorno de bajos tipos de interés.

Sin embargo, sí que espera un ajuste mayor tanto en el precio del suelo urbano finalista (que podría sufrir recortes superiores al 20%) como en el número de compraventas.

«Prevemos un nivel de actividad inmobiliaria muy bajo en la segunda mitad del año, por lo que mantenemos nuestra estimación de caída del 35% en las transacciones de vivienda para 2020. En 2021 debería recuperarse un 30%, aunque sin alcanzarlos niveles previos al virus. Habrá que esperar hasta 2022 para volver a ver las 500.000 transacciones al año», insiste la entidad. 

Teniendo en cuesta estos números, el año cerrará con unas 326.000 compraventas, lo que supone volver a los niveles de 2012-2014. En este sentido, los analistas de Bankinter recalcan que «el número de operaciones seguirá siendo bajo en los próximos trimestres por un entorno todavía de elevada incertidumbre económica y la ampliación de la horquilla entre precios de venta y de compra».

Por un lado, añade, «el vendedor todavía no se ve forzado a rebajar precios debido a la todavía corta duración de la crisis, la esperanza de una rápida recuperación, y las ayudas ofrecidas por los bancos para el pago de las hipotecas. Por otra parte, el comprador está a la espera de descuentos suculentos. Además, los rebrotes del virus y las limitaciones de los turistas europeos para viajar a España, mantendrán las transacciones de extranjeros en niveles mínimos«. Solo en lo que llevamos de año, las compras por parte de extranjeros se han reducido en torno a un 50% y el banco prevé un ajuste aun mayor en lo que resta de 2020.