La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha puesto sobre la mesa una fórmula para solucionar las dificultades de los jóvenes para comprar una vivienda: la falta de ahorros previos para conseguir una hipoteca.

La patronal ha instado al Gobierno a aprovechar el tirón de los fondos europeos para activar un sistema de avales públicos que permitan cubrir el 20% del precio del inmueble que, generalmente, no financia la banca a través del préstamo, sino que deben aportar de su bolsillo.

La propuesta de la CNC se basa en ayudar a los menores de 35 años a comprar su primera vivienda a través de garantías estatales gestionadas por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), un organismo que ha estado ejerciendo un papel similar durante la pandemia sanitaria con las empresas. En el esquema también colaboraría la banca. 

Una iniciativa similar a la que han puesto en marcha países como Reino Unido a través del programa ‘Help to Buy’ y regiones como Murcia, que ha aprobado un plan para facilitar la compra de vivienda a menores de 35 años a través del Instituto de Crédito y Finanzas de la Región (ICREF), entidad que avalaría el pago de la entrada del piso.  

En las últimas semanas también han llegado iniciativas por parte del sector financiero. Banco Santander, por ejemplo, ha lanzado un programa piloto para conceder hipotecas de hasta el 95% del precio de la vivienda para ayudar a los jóvenes a convertirse en propietarios. Son préstamos destinados a los jóvenes que tienen capacidad de pago, pero no ahorros, que deberán aportar un aval personal durante los cinco primeros años.

La CNC cree que la mejor manera de extender la propuesta es a través del anteproyecto de la nueva Ley de Vivienda que está preparando el Gobierno y que, en principio, verá la luz a lo largo de este segundo trimestre.

En este sentido, la patronal afirma que «la futura Ley debe reforzar el derecho a una vivienda digna a un precio asequible». Y para ello considera necesario recuperar programas que permitan el pago inicial de la adquisición de una vivienda, sobre todo destinadas a los jóvenes. Un colectivo que sufre la mayor tasa de paro de la UE y unas condiciones laborales precarias, y que ha visto agravados sus problemas con la pandemia del covid-19, según el Banco de España.

Actualmente, las alternativas que tienen los jóvenes para comprar vivienda, tal y como resume la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias (FIABCI) pasa por acogerse a las ayudas que brinda el Plan Estatal de Vivienda o beneficiarse de las condiciones especiales de las hipotecas para jóvenes.

Sin embargo, la CNC cree que estas vías son insuficientes y que es necesario poner en marcha avales públicos. Además, considera que esos avales no sólo facilitarían el acceso a la vivienda por parte del colectivo joven, sino que también contribuirían a avivar el sector de la construcción, «lo que a la postre aceleraría la recuperación económica y de puestos de trabajo, teniendo en cuenta que la construcción representa casi el 10% del PIB, da empleo a cerca de 1,3 millones de personas y provoca un significativo efecto tractor sobre el conjunto de la economía». 

El ladrillo quiere encabezar la recuperación económica gracias a su participación en los diferentes proyectos que ha diseñado el Gobierno gracias a los cerca de 70.000 millones de euros que recibirá España de los fondos ‘Next Generation’. Además de la partida de 6.820 millones para la rehabilitación de viviendas y la regeneración urbana, la segunda de mayor cuantía en el Plan de Reconstrucción, la CNC también recuerda que la construcción tendrá un papel protagonista en el proyecto de la movilidad sostenible (el de mayor importe), así como en los planes para impulsar la energía renovable o para modernizar las instalaciones del sector turístico, entre otros.