Uno de los problemas más comunes a los que se enfrenta un trabajador por cuenta propia es el tiempo que debe esperar para cobrar el trabajo que ha realizado.La espera incluso puede exceder el plazo máximo que dicta la ley.

Según los últimos datos de la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), el plazo de medio de pago de las empresas privadas ronda los 85 días, mientras que el de la administración se sitúa en 82 días. En ambos casos, los retrasos superan de largo los límites legales, que se sitúan en 60 días para las empresas y en 30 días para el sector público.

La consecuencia directa de estos retrasos en los pagos a proveedores es que pueden poner en riesgo la sostenibilidad de pequeños negocios y, como recuerda la Federación nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), lo peor es que son inmunes a cualquier tipo de multa o castigo.

“Con esto hay que tener tolerancia cero. Tanto el sector público como el privado deben cumplir la ley y si hay que reformar algo, que se reforme, pero las leyes están para cumplirlas”, ha recalcado Lorenzo Amor, presidente de la asociación de trabajadores por cuenta propia, en unas jornadas organizadas por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).

Desde el organismo se quejan del trato desigual que reciben los autónomos. Si ellos no pagan una deuda se pueden llegar a enfrentar a embargos, mientras que a los sectores público y privado no les sucede nada si retrasan el desembolso de las facturas a sus proveedores.

Un ejemplo sencillo de lo que denuncia ATA es el recargo que deben pagar cuando se retrasan en el pago de las cuotas a la Seguridad Social. Por un retraso de 24 horas, la penalización asciende al 20% de la deuda, multa que no sufren ni las empresas ni la Administración. No obstante, dicha penalización se verá reducida en la Ley de Medidas del Trabajo Autónomo que el Gobierno debe aprobar antes de verano, y que contempla un recargo del 10% al menos para los dos primeros retrasos.

Para explicar la importancia del asunto, Amor ha contado la historia de un allegado. A finales de 2008 ingresaba mucho dinero y le iba muy bien, pero unos meses después se declaró insolvente por no cobrar unos trabajos que había realizado para la Administración. “Hay Ayuntamientos, de todos los signos políticos, que tardan más de 300 días en pagar”, ha reconocido.

Y no podemos olvidar que el colectivo autónomo está siendo vital en la recuperación del empleo. Solo en el primer trimestre del año los trabajadores por cuenta propia han creado 20.000 puestos de trabajo netos, mientras que en abril 6.000 autónomos han pasado a tener plantilla. “Están generando uno de cada cuatro nuevos empleos y cuatro de cada 10 trabajos fijos. Si hay empleo estable en nuestro país es por los autónomos, que han empezado a contratar en el momento en el que ha crecido la economía y ha repuntado el consumo”, ha puntualizado.

Tanto es así que, por primera vez en la historia, hay más trabajadores por cuenta propia con empleados que sin ellos. “Si sumamos los autónomos que son personas físicas y los societarios, hay prácticamente 1,4 millones de empleadores. Es una cifra récord”, ha añadido.

Las eternas peticiones

El primer espada de ATA ha aprovechado el encuentro para recordar algunas de las eternas peticiones del colectivo. Por ejemplo, que se reduzca la mencionada penalización por pagar tarde la cuota a la Seguridad Social, que las altas y las bajas en el Régimen Especial sean efectivas desde una fecha concreta, que se amplíe el horizonte temporal de la tarifa plana y que más trabajadores puedan beneficiarse de ella. También están sobre la mesa las bonificaciones de la cuota en los periodos de maternidad y paternidad, así como fomentar la segunda oportunidad en el emprendimiento.

Según Amor, la Ley de Medidas Urgentes que está pendiente de aprobación tiene muy buenas intenciones (elimina trabas, aumenta la protección social del colectivo, otorga transparencia…), pero no es una reforma en profundidad.

¿Los motivos? Para empezar, no va a conseguir erradicar la multa si un autónomo paga tarde a la Seguridad Social, aunque todo apunta a que se reducirá a la mitad (del 20% actual al 10%, según Amor).

Además, y aunque es lógico que los autónomos paguen la parte proporcional de un mes, en función del día que se hayan dado de alta o baja, ATA ve un problema de funcionamiento en la Seguridad Social que impedirá que una baja cursada hoy tenga que pagar el resto del mes. “En el caso de las altas no habrá problema y hay consenso en que se podrán hacer efectivas en el día, aunque en el de las bajas seguramente se tenga que pagar el mes completo y luego pedir la devolución del dinero pagado de más”.

Todo apunta a que la nueva normativa ampliará los meses en los que los autónomos pueden beneficiarse de la tarifa plana, que consiste en una deducción de parte de la base mensual que alcanza el 80% en los primeros seis meses, aunque el plazo se podría prolongar hasta los 12 meses. A partir de entonces, las bonificaciones se reducen al 50% en los seis meses siguientes y a 30% en los dos siguientes. Para la Federación, sin embargo, la ampliación debería prolongarse hasta los 18 meses. La tarifa plana ha sido, de hecho, una de las medidas que mayor impacto ha tenido en este colectivo en los últimos años: desde su puesta en marcha, ha beneficiado a más de un millón de autónomos, de los que más de la mitad mantiene su actividad.

Además, se debería flexibilizar uno de los requisitos para acogerse a este beneficio: no haberse dado de alta en los cinco años anteriores. Para ATA, el plazo debería reducirse a dos o tres años y también se debería fomentar la segunda oportunidad. “Cuando un autónomo fracasa, se le deja en la cuneta. No hay quitas a las deudas contraídas con Hacienda o la Seguridad Social, ni se le da la oportunidad de volver a emprender”, ha aclarado Amor. En principio, la ley permitirá aplazar deudas de hasta 30.000 euros durante el plazo máximo de un año y sin tener que justificarlo.

Por último, la Federación ha pedido públicamente un mayor apoyo al colectivo autónomo y, sobre todo, que tenga un papel más activo en futuros cambios normativos. “Se habla mucho de él, pero no se hace tanto. Y si a los autónomos no nos va mejor es porque se nos ha escuchado poco. A veces se legisla sin tenernos en cuenta”, ha concluido el presidente de ATA.