Barcelona y alquiler van de la mano. Si se debate sobre Barcelona, se habla de su accesibilidad a la vivienda. Si se habla de vivienda, se piensa en Barcelona por las subidas de precio que ha vivido en los últimos tiempos. ¿Pero cómo ha cambiado? Hace diez años, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, el alquiler fue la solución para muchas familias que, inmersos en la cultura de la propiedad, vieron en esta opción la fórmula para acceder a la vivienda sin hipotecarse. Entonces, la Ciudad Condal sufrió una subida del 8,6%, según el informe de precios de idealista. Barcelona ya era más cara que Madrid para alquilar.

La vivienda de propiedad, siempre opción predominante, estaba más cara que nunca: el m2 en Barcelona se situó en 2007 en 4.709 euros. Es la cifra más alta que ha experimentado la capital catalana. Desde entonces, fue a la baja, hasta tocar suelo en 2013 con 3.019 euros/m2. Y después, vuelta a subir, pero a un ritmo mucho más moderado, hasta remontar a 4.284 euros/m2 en 2017.

El alquiler, sin embargo, nunca fue un modo de acceso a la vivienda propio de los españoles, o así lo demuestran los datos. Su punto más álgido en Barcelona fue en 1991, con un 35,6% de viviendas principales en régimen de alquiler. En 2013, con la mayor caída de precios que experimentó, fue el año que más contratos se firmaron, 44.819 en Barcelona. Con todo, Barcelona, con un 21% de hogares en alquiler actualmente, está a la cabeza en España en este cambio de tendencia. 

Variación de los precios del alquiler entre 2007 y 2013

Variación de los precios del alquiler entre 2007 y 2013

En 2007, el precio medio en Barcelona estaba en 15,1 euros/mes. Entonces, el distrito de Sant Martí contabilizó el incremento más pronunciado, del 14,7%, y solo un distrito registró caídas, Ciutat Vella, bajando un 2,2% y situando la renta en 14,2 euros/m2.

Avanzamos hasta 2013. Los precios están en mínimos históricos, con 11,6 euros de media. En algunos distritos el precio está por debajo de los 9 euros al mes, como Horta-Guinardó con 8,9 euros. Los tres más caros son L’Eixample, Sarrià Sant Gervasi y Ciutat Vella, con 12,3 euros, 12,4 euros y 14,2 euros, respectivamente.

Entre un año y otro, el precio de todos los distritos registraron caídas de entre el -16% y el -29%. Si comparamos ambos años, las caídas más fuertes se produjeron en Horta-Guinardó (-29%), Eixample (-28%) y Sants-Montjuïc (-28%). Mientras que las caídas menos agresivas fueron en Sarrià Sant Gervasi (-16%), Les Corts (-23%) y Gràcia y Ciutat Vella, con -21%.

Variación de los precios del alquiler entre 2013 y 2017

Variación de los precios del alquiler entre 2013 y 2017

Si bien explicamos que en 2013 el alquiler tocó suelo, año tras año fue remontando hasta recuperarse en 2016, incluso alcanzado niveles precrisis en 2017. El precio medio se incrementó un 66,6% llegando a los 17,5 euros/m2 de media.

Al comparar 2013 con el último trimestre de 2017, el distrito donde se produjo la subida más pronunciada fue, sin duda, Sant Martí, con un aumento del 79%: pasando de los 10,7 euros en 2013 a 19,2 euros. Otras zonas que experimentaron subidas menos fuertes fueron Ciutat Vella (de 14,4 euros a 18,9 euros), Sarrià Sant Gervasi (de 12,4 euros a 16,8 euros/m2) y Nou Barris (de 9,0 euros a 12,3 euros/m2).

Variación de los precios del alquiler entre 2007 y 2017

Variación de los precios del alquiler entre 2007 y 2017

El precio del alquiler registró la mayor subida en 2016 desde la crisis, del 16,5% interanual (17,9 euros/m2 de media)… Y en 2017, la primera caída desde 2012. A cierre de año, el ritmo que tomó desde 2014, por primera vez, se desaceleró. Cuatro de los cinco distritos más caros tuvieron caídas interanuales: Ciutat Vella, con -5%, Eixample (-3,8%), Gràcia (-3,6%) y Sarrià-Sant Gervasi (-1,9%). Sin embargo, Sant Martí siguió con incrementos y subió un 7,4% respecto a 2016. 

Con todo, entre 2007 y 2017, con sus fluctuaciones, se registra un incremento de precio del 15,2%. El distrito que más ha incrementado el valor del m2 ha sido Sant Martí, con un 37% de subida en diez años, muy lejos del 16% en Gràcia o el 14% en Sarrià Sant Gervasi. Por su parte, Ciutat Vella y L’Eixample, dos de los tradicionales distritos más caros, tuvieron en una década una subida del 6%. El distrito que menos ha notado la subida ha sido Nou Barris, con un 2%.