Rodeados de polémica y detractores, los responsables de la primera casa colmena en España siguen adelante con su proyecto. Uno de sus creadores, Eddie Wattenwil, nos recibe en las oficinas centrales de la compañía, en pleno barrio de Sants de Barcelona, para explicar cómo es y cómo se vive en una de las ‘casas colmena’ que está poniendo en marcha en la capital catalana. Haibu 4.0, además, ya piensa en la siguiente fase de su proyecto: nuevas colmenas en Madrid, Barcelona, Ibiza, Mallorca y Formentera y la búsqueda de socios con los que poder franquiciar este modelo de negocio.

Si bien en las oficinas de Haibu 4.0 sólo cuentan con una cápsula piloto de 3 m2, es suficiente para hacerse una idea. Una cama, estanterías, tiras de luces led, un escritorio y una pequeña caja fuerte componen las habitaciones de estos habitáculos, que son el espacio donde dormirá el habitante además de tener acceso a los espacios comunes. “No es agobiante ni claustrofóbico”, explica Wattenwil. “Es más grande que mi piso, te lo aseguro”, añade el directivo, que vive en una Ford Transit ‘camperizada’.

Ante las quejas recibidas, Haibu 4.0, que también se respalda asegurando que han recibido más de 1.000 solicitudes para habitar una casa colmena, ha decidido revisar el modelo de sus cápsulas para hacerlas algo más acogedoras y con más espacio. “Nuestra idea era madurar el proyecto, hacer un estudio de mercado y lanzarlo, pero se nos fue de las manos y se empezó a comunicar antes de lo que quisimos”, explica el directivo. Esta es una de las razones por las que no se pidieron reuniones con el Ayuntamiento de Barcelona y, cuando se entabló conversación, “todo fueron negativas hacia el proyecto”.

“Entendemos que la idea que hemos tenido, si no se explica, puede no entenderse, pero es que no está pensada como una casa de larga estancia, sino como algo de paso: un estudiante que viene a una ciudad a hacer un curso de 6 meses, una persona que está pasando un mal momento económico, o alguien que por trabajo necesita un lugar donde dormir un par de meses”, añade. “La gente se ha obsesionado con que la casa tiene 3 m2, y eso es la habitación donde dormirá el huésped, después tiene un salón, una cocina y un baño con todas las comodidades”, sostiene. Entre los cambios que incorporará Haibu 4.0 están una variedad de cápsulas. “Habrá habitáculos de 2,6 m2; de 6 m2 y otro de 9 m2, para parejas”, dice Wattenwil.

El primer proyecto iniciado por la empresa, el que está ubicado en la calle Constitución de Barcelona, fue paralizado por el Ayuntamiento de Barcelona. “Hemos puesto en marcha otros tres, lo que no vamos a decir, de momento, es dónde se ubicarán”, explican desde la empresa. Para poder llevar a cabo los nuevos proyectos, Haibu 4.0 ha fichado a un equipo legal que le ayudará a defenderse del ayuntamiento de la capital catalana. “Se pueden convertir bajos comerciales en viviendas, por ejemplo, así que lo que estamos haciendo no es algo ilegal”, explica, “si bien, seguramente tendremos que acogernos a una actividad de hostal para poder operar con tranquilidad”.

“Hemos vuelto a poner sobre la mesa la polémica de la vivienda: hay muchas personas que no pueden acceder a una habitación compartida en Barcelona porque los precios son desorbitados -sostiene Wattenwil-; y el Ayuntamiento en vez de apoyar una iniciativa así, prefiere echarla por tierra”. “Es cierto que igual los pasos que hemos seguido no han sido los adecuados, pero con un poco de colaboración por ambas partes podría haber sido un proyecto conjunto entre ambas partes, la institución y Haibu 4.0”.

No obstante, la compañía sigue en paso firme. El ayuntamiento de un municipio de Madrid está a punto de dar luz verde a la primera casa colmena en la comunidad, además negocia con inversores su entrada en Baleares, con espacios en Ibiza, Formentera y Mallorca.  “Además, estamos pensando en franquiciar el proyecto”, explica el ejecutivo, que asegura que les ayudaría a reducir costes de la inversión inicial, que de media roza los 170.000 euros.

El siguiente paso de Haibu 4.0 es mostrar al mundo la primera colmena piloto en el número 9 de la calle Holanda. Para ello ha puesto en marcha una jornada de puertas abiertas “para periodistas, colaboradores, esponsors, inversores, mecenas y público que quiera verlas de cerca”.