Foto: Pixabay

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La compra de una vivienda es una de las inversiones más importantes en la vida de una persona. Y antes de dejarte llevar por golpes sentimentales tipo “aquí me veo formando una familia o montando fiestas para mis amigos”, es necesario analizar el inmueble y tener determinada información para evitar sorpresas cuando tengamos la hipoteca ya firmada. Pablo García, de Atrezo Arquitectos, nos cuenta en qué debes fijarte. Toma buena nota y evitarás sustos:

1. Información urbanística del edificio

Debes saber qué dice el Plan General de Ordenación Urbana sobre el inmueble. “La clasificación del suelo, alineaciones, condiciones de las terrazas en cubierta y la edificabilidad de cara a saber si tienes m2 para poder ampliar. También, si tiene protección integral o de fachada o si está catalogada. Puedes comprar una vivienda con un sinfín de infracciones urbanísticas fruto de obras sin licencia y no saberlo. ¿Cuál es el problema? Debemos saberlo de cara a reformas o rehabilitaciones ya que el Ayuntamiento nos pedirá el cumplimiento de las normas urbanísticas a día de hoy”, explica.

Especial atención hay que prestar a las ampliaciones con infracción prescrita por haber superado el plazo para abrir expediente de protección de legalidad. “En estas intervenciones, si no es posible legalizar, sólo se permiten obras de ornato y reforma muy puntuales, tan puntuales que en algunos casos no se puede retejar o sustituir la carpintería”, comenta.

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Y pone un ejemplo: “Nosotros hemos pedido licencia para construir una piscina y nos han puesto como requisito para continuar con el expediente que demostremos la legalidad urbanística de la vivienda por tener más metros construidos que los que figuraban el licencia primera de obras hace 30 años”.

2. Información del registro de la propiedad

“Suele tener información sobre la finca y la vivienda, definiendo m2 y colindantes. Hay que pedir una nota simple, con un coste aproximado de 10 euros, para ver si existen cargas sobre la vivienda o anotaciones marginales en cuanto a su situación como pueda ser fuera de ordenación o deudas en Hacienda”.

3. ITE (Inspección técnica de edificios)

Es un informe al que están obligados todos los edificios con más de 45 años, una especie de ITV que se pasa cada 10 años. En dicho documento se detectan deficiencias constructivas, estructuras o de ornato. Tener la ITE favorable es requisito indispensable antes de la compra.

4. Orientación de la vivienda

El sol sale por el Este y se pone por el Oeste pasando por el Sur. “La orientación óptima es el Sur y la más desfavorable, la Norte, ya que nunca recibe luz directa”, aclara.

5. El sistema estructural

La estructura del edificio es su esqueleto y no podremos cambiarla nunca. Si queremos hacer nuevas distribuciones tendremos que saber qué es posible para no afecte al sistema portante. “No seréis los primeros que llegáis a un piso enamorados de cómo sería todo el espacio abierto y encontraros con que no es posible”.

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6. Cuidado con los futuribles

Si compramos en un edificio sin ascensor y nos cuentan que ya está casi aprobado, hay que asegurarse, porque las palabras se las lleva el viento. “Hay que pedir el proyecto básico, nada de presupuestos de empresas. Lo único que tiene validez es el proyecto firmado por el arquitecto y con el visto bueno del Ayuntamiento”, finaliza.