Promora

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El mercado de la compraventa de viviendas de lujo, sobre todo en aquellas de gran lujo, necesita algunas condiciones previas para formalizar la operación. El socio propietario de la inmobiliria Promora, Gonzalo L. van Dam, devela las 10 reglas que todo profesional debe seguir para vender una de estas propiedades exclusivas de más de un millón de euros.

La seguridad en una operación de compraventa de una vivienda de ultralujo pasa muchas veces desapercibida para los propios propietarios del inmueble. Los fisgones y otras visitas inesperadas se pueden solucionar aplicando ciertos puntos para mantener la confidencialidad.

Aquí va un decálogo de seguridad para la puesta en venta de una vivienda de ultralujo:

  1. Selección del inmueble. El director de la agencia detecta las casas a las que se debe aplicar el protocolo de seguridad: un contenido de gran valor económico es uno de los activadores más frecuente.
  2. Evitar mostrar en fotografías de los elementos más valiosos o, si se opta por publicarlas, pixelar dónde requiera hacerlo.
  3. Preservar la intimidad del propietario. Nunca dar la dirección de inmueble antes de una visita.
  4. Mantener la privacidad del inmueble. Discreción con las fotografías sobre la arquitectura o las zonas exteriores para no delatar la ubicación exacta de la casa
  5. Nunca se deben enviar los planos de la vivienda.
  6. Jamás se deben especificar las medidas de seguridad sin conocer al cliente. Si al comprador le surge la cuestión, hay que limitarse a indicar que la vivienda es extremadamente segura, incluso aunque no sea así, ya que la seguridad siempre es susceptible de ser implementada en este tipo de propiedades.
  7. No hay que precipitarse y aceptar una visita sin conocer previamente quién es el interlocutor. Los propietarios de este tipo de inmuebles necesitan conocer un perfil personal y profesional que visita su casa. No sólo por seguridad, sino también por privacidad y confidencialidad.
  8. Ante una posible confrontación de confidencialidades, es decir, que el comprador también desea mantenerse en el anonimato si es conocido, la agencia tiene que comprobar a quién va a mostrar la casa, aunque sea instantes antes de la visita. Un posible comprador debe comprender que los propietarios abren las puertas de su domicilio y de su intimidad.
  9. Por ello, nunca hay que enseñar la vivienda a nadie que diga actuar en nombre de otra persona relevante
  10. Crear y guardar un registro de los interesados que visitan cada inmueble con todos los datos relevantes sobre estos futuros compradores.