Unicaja ya ha dado su primer paso en el camino de salida a bolsa. El octavo banco más importante de España por volumen de activos, ha comunicado formalmente a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) su intención de estrenarse en el parqué lo antes posible.

La intención de la entidad presidida por Manuel Azuaga de debutar en el mercado de valores se remonta a 2014, cuando pactó con Bruselas las condiciones a cumplir para poder absosber la caja EspañaDuero, entre las que estaba convertirse en cotizada.

Desde entonces, y a pesar de varios intentos, el banco ha tenido que retrasar su puesta de largo en numerosas ocasiones por, entre otras razones, la inestabilidad de los mercados financieros. A principios de este año, Unicaja logró el visto bueno de la Comisión Europea para aplazar de nuevo su estreno (el acuerdo inicial le obligaba a debutar antes del 1 de enero de este ejercicio) y parece que no quiere alargar más el proceso. Así se lo ha hecho saber al regulador del mercado.

“Unicaja Banco anuncia su intención de realizar una oferta de suscripción de acciones dirigida a inversores cualificados y de solicitar la admisión a negociación oficial en las Bolsas de Valores de Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia, así como la inclusión en el mercado continuo de la totalidad de las acciones ordinarias representativas de su capital social”, reza el comunicado oficial.  

La entidad, que gestiona 56.000 millones de euros en activos, posee más de 3,1 millones de clientes en toda España (aunque su principal fuerza está en Andalucía y Castilla y León), registra un beneficio de 142 millones de euros y tiene en balance más de 33.300 millones de euros en créditos netos, también ha adelantado algunos detalles de su inminente puesta de largo. Una operación que cuenta desde hace un mes con luz verde por parte de la junta de accionistas

Por ejemplo, va a sacar al mercado el 40,4% de su capital social, lo que se traduce en una oferta de 625 millones de euros de acciones de nueva emisión. Una oferta que va dirigida exclusivamente a inversores profesionales, tanto nacionales como extranjeros. Además, va a reservar otros 62,5 millones de títulos adicionales con el fin de cubrir una posible sobresuscripción de la oferta (lo que en la jerga bursátil se denomina ‘green shoe’). 

En su puesta de largo, el banco contará con la ayuda de varias firmas de inversión. Los gigantes Morgan Stanley y UBS serán los coordinadores globales de la operación, mientras que Citigroup y Credit Suisse actuarán como coordinadores adicionales. Rothschild, por su parte, se convierte en el asesor financiero de Unicaja.

El destino de los fondos y el plazo para debutar

A pesar de que la salida a bolsa es un objetivo ‘impuesto’ por Europa, lo cierto es que el dinero que levante la entidad con la colocación de dos quintas partes de su capital tendrá varios destinos. Por un lado, debe devolver antes de 2018 un total de 604 millones de euros públicos que recibió su filial España Duero (rebautizado posteriormente como Banco Ceiss). También espera comprar al FROB la participación que posee de dicha caja, para lo que destinará unos 62 millones de euros. Parte de los recursos irán destinados a fines corporativos generales. 

Según las últimas previsiones, Unicaja podría levantar cerca de 1.000 millones de euros en su salida a bolsa, mientras que su valor de mercado podría rondar los 2.500 millones. 

Con la salida a bolsa, la entidad también espera ganar notoriedad, ampliar su abanico de accionistas y mejorar su acceso a los mercados de capitales, lo que se traducirá en unos menores costes de financiación y, por tanto, en mayor liquidez a los actuales accionistas minoritarios.

Actualmente, la Fundación Bancaria Unicaja es el accionista de control de la entidad al contar con el 86,7% de su capital. En cuanto a los accionistas minoritarios, el 13,3% lo poseen inversores privados, con un 4,5% de inversores minoristas y un 8,8% de inversores institucionales.

“Espero que el futuro inmediato de Unicaja Banco como entidad cotizada refuerce nuestro crecimiento a medio y largo plazo. Asimismo, disfrutará de una base accionarial más diversificada, impulsando el desarrollo de las mejores prácticas de buen gobierno basada en una gestión responsable, ética y transparente”, ha explicado el primer espada del banco.

La pregunta del millón es cuándo empezará a cotizar la compañía. Y la respuesta es que podría ser muy pronto: junio o julio, si las condiciones de mercado lo permiten. 

Tal y como señala el comunicado, “la admisión prevista requiere la aprobación del por la CNMV, un proceso que está en curso. Una vez aprobado por la CNMV, el Folleto se publicará y se pondrá a disposición del público”, concluye.