España sigue en el radar de los inversores internacionales, sobre todo de los estadounidenses y europeos. Según un informe publicado por el Ministerio de Economía, el stock de inversión extranjera directa en España se situó en 387.315 millones de euros a cierre de 2015, una cifra comparable a una tercera parte del PIB doméstico.

De dicha cantidad, sostiene el Ministerio, la inversión productiva alcanzó los 347.745 millones de euros, lo que generó una cifra de negocio cercana a 390.000 millones de euros y dio empleo a 1,18 millones de personas.  

Dentro de las cifras del stock de inversión, resultado de sumar el valor de las participaciones en el patrimonio neto (valor contable) de la empresa en que se realiza la inversión directa y el saldo vivo de los préstamos netos de inversores no residentes a dicha empresa, el ladrillo tiene un papel destacado.

Y es que las actividades inmobiliarias aglutinan nada menos que 17.096 millones de euros, cifra un 24% superior a la de un año antes y que se convierte en la quinta más elevada del ranking. Al frente de la clasificación se encuentran el suministro de energía eléctrica y gas (15,8%), la fabricación de otros productos minerales no metálicos (8,7%), las telecomunicaciones (6,7%), el comercio al por mayor e intermediación comercial (6,5%) y las actividades inmobiliarias (4,9%). Así pues, el sector inmobiliario se lleva 5 de cada 100 euros que los foráneos han invertido en España.  

Otros sectores que se convierten en el foco de las inversiones extranjeras son los servicios financieros (excluyendo seguros y fondos de pensiones, con un 4,3%), la metalurgia (4,3%), el comercio al por menor (4,1%), las actividades auxiliares a los servicios financieros y los seguros (3,4%) y la fabricación de vehículos de motor (3,2%). Solo estos 10 sectores concentran una inversión bruta de 214.952 millones de euros, más de la mitad del total.

EEUU y Europa, los grandes interesados

Los datos de la cartera liderada por Luis de Guindos también analizan el país de origen de los grandes inversores extranjeros. Y la conclusión es que EEUU y las cuatro grandes potencias europeas son los que han ‘metido’ más dinero en nuestro país.

En 2015, la posición inversora estadounidense se quedó en 50.046 millones de euros, lo que representa un 14,4% del total, mientras que Reino Unido fue el segundo país de referencia con 44.620 millones de euros invertidos y un peso del 12,8%. Italia es tercero, con 40.879 millones y un 11,8% del total; Francia es cuarto, con 40.106 millones de euros y un peso del 11,5%; y Alemania es quinto, con 27.550 millones de euros invertidos, lo que supone un 7,9% del total. En el top 10 también están México, Luxemburgo, Países Bajos y China. En total, hay 44.261 millones de euros procedentes de Latinoamérica, mientras que unos 2.410 millones tienen como origen a un paraíso fiscal.

Madrid recibe dos tercios de la inversión

El estudio de Economía también concede un especial protagonismo a Madrid, región que copa dos terceras partes de la inversión productiva total de los extranjeros en España. Con 224.457 millones de euros de stock, es el número uno del ranking. Además, ha incrementado los recursos cerca de un 3% interanual.

Cataluña, la segunda región de la clasificación, ha vivido el escenario contrario: a pesar de contar con 47.706 millones de euros invertidos y representar casi un 14% del total, el stock de inversión ha caído en torno a un 8,6% durante el último año.

Mirando el volumen absoluto de inversión, la tercera autonomía más destacada del ranking es Asturias (con 17.576 millones de euros, el Principado aglutina un 5,1% del total), seguida de País Vasco (12.937 millones), Comunidad Valenciana (9.113 millones), Andalucía (casi 7.500 millones) y Galicia (7.013 millones). La Rioja, por su parte, es la única región con menos de 1.000 millones invertidos (acumula unos 453 millones), mientras que las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla apenas han ‘pescad’ tres millones de euros procedentes de manos extranjeras.