España tiene un índice de satisfacción laboral muy elevado… sobre todo si se compara con otros países del mundo.

Según el último estudio que ha publicado la consultora Randstad, 12,8 millones de trabajadores en nuestro país están satisfechos con su empleo actual, una cifra que representa el 71% de los ocupados. La proporción está en línea con la media europea, aunque supera a las de potencias como Reino Unido, Francia, Italia, China o Japón. Grecia y Bélgica también se encuentran por detrás de España en el ranking, aunque la peor parte se lo lleva el país nipón, donde solo 42 de cada 100 empleados está contento con su trabajo.

Ahora bien, nuestro país tampoco ocupa los primeros puestos del ranking. Según el estudio, Austria es el país con mayor nivel de satisfacción (79%), seguido de Estados Unidos (78%), Noruega y Países Bajos (77%). Austria y Alemania también superan a España (74%), incluso Portugal se encuentra por delante en la clasificación (73%).

Si buceamos en el informe descubrimos que los trabajadores en España menores de 25 años sí logran superar los mejores registros de la tabla, alcanzando el 80%. En cambio, los mayores de 45 son los menos satisfechos con un escaso 64%. Los empleados de entre 25 y 45 años, por su parte, están contentos en un 76%.

Cae la satisfacción

A pesar de que España se coloca en el ranking por delante de algunos pesos pesados internacionales, lo cierto es que el porcentaje de ocupados que están contentos con su empleo se está reduciendo en los últimos trimestres.

El máximo más reciente se registró entre octubre y diciembre del año pasado, cuando la satisfacción media alcanzó el 79%. En los primeros tres meses de este ejercicio ya se produjo un descenso hasta quedarse en el 73%, mientras que entre abril y junio el índice ha seguido bajando hasta situarse en el 71%. Aun así, supera en ocho puntos porcentuales el mínimo registrado en verano de 2014.

Para Luis Pérez, director de relaciones institucionales de Randstad, la caída de la satisfacción laboral responde a la necesidad y el interés de los trabajadores en mejorar sus actuales condiciones laborales por el crecimiento económico y el optimismo que conlleva.

Es el momento de mejorar las condiciones laborales para que vuelva a aumentar la satisfacción, y la solución pasa por aplicar políticas y herramientas internas que incrementen el compromiso con los empleados. A mayor satisfacción del empleado, mayor productividad para la compañía, así que es el momento de hacer una apuesta para fidelizar el talento y evitar que migre hacia otras empresas o sectores”, sostiene Pérez.