Interior de una tienda Uniqlo / Flickr/Creative commons

Interior de una tienda Uniqlo / Flickr/Creative commons

Hoy la firma francesa Kiabi está de fiesta: inaugura su primera tienda en el corazón de Barcelona, una ‘flagship’ en Paseo de Gracia. A un par de números de distancia tiene la ‘flagship’ de la sueca H&M, inaugurada unos meses atrás. Y en una semana tendrá de vecino, unos metros más arriba, la firma japonesa Uniqlo, que abrirá el día 20. Este 2017 ha sido el año del ‘retail’ en Barcelona. En plena era ‘ecommerce’, grandes marcas apuestan por instalar en el centro de la ciudad sus buques insignias, tiendas de más de 2.500 m2 que ofrecen imagen y experiencia al cliente.

En los últimos meses la calle comercial más prestigiosa de España, el Paseo de Gracia de Barcelona, se ha llenado de ‘flagship stores’. En el primer trimestre de 2017 las tiendas en calle supusieron una inversión de 402 millones de euros en España, según datos que maneja la consultora JLL, ganando terreno a los centros comerciales, otra forma de consumo.

Para los que no os suene, se trata de un nuevo concepto de tiendas que ha debido adaptarse a las nuevas formas de consumo del cliente. La palabra, prestada de Estados Unidos, significa buque insignia, y hace referencia a la tienda más representativa de la marca de moda: espacios amplios donde se expone todos los productos de la colección y seduce al cliente con una experiencia añadida, como cafeterías, restaurantes o estands con servicios personalizados.

Y no solo firmas de moda. Aparte de las firmas del grupo Inditex (Zara, Massimo Dutti o Zara Home), Kiabi, Unqilo o grupo Hennes & Mauritz, otras grandes casas, como SEAT, han querido instalar este concepto de tienda en el centro de la ciudad y, también, en el famoso paseo. Arrendaron 2.600 m2 del edificio Deutsche Bank para instalar no solo un concesionario, también sala de conciertos, exposiciones o áreas de coworking en una tienda que estará abierta al público a finales de 2018.

España es el país que más ha crecido el gasto en ‘retail’, por detrás de China y aventajando Reino Unido y Estados Unidos. Si ajustamos un poco más el objetivo, este crecimiento se experimenta, en mayor medida, en la capital catalana. ¿Por qué Barcelona? El auge del turismo en los últimos años ha puesto en el mapa la Ciudad Condal, donde tiene una de las calles comerciales más caras de entre 71 países, según un informe de Cushman & Wakefield: Portal de l’Àngel creció un 1,9% respecto al anterior (3.300 euros/m2) y Paseo de Gracia un 6,5% más (2.940 euros/m2).

La zona prime de Barcelona, el casco antiguo y el centro, es una de las más demandadas donde “se registra un muy elevado nivel de compras, tanto por parte del cliente nacional como de turistas”, indica Gerard Marcet, socio fundador de la consultora Laborde Marcet.