Los consellers Borràs y Rull, durante su intervención en el COAC. / Generalitat de Catalunya

Los consellers Borràs y Rull, durante su intervención en el COAC. / Generalitat de Catalunya

Desde 2014 que el Gobierno catalán no construía viviendas de protección oficial (VPO). Ayer, durante un acto en el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC), las ‘conselleries’ de Territorio y Sostenibilidad y Gobernación y Vivienda anunciaron que reemprenden la inversión económica en levantar VPO. Serán, por eso, solo 100 viviendas en 4 promociones gracias a 6,6 millones de euros que el Incasòl que invertirá en un programa de vivienda asequible.

El Incasòl es un organismo que depende de la consellería de Territorio y Sostenibilidad, bajo la batuta de Josep Rull, y la Agencia de Vivienda de Cataluña está bajo el paraguas de la consellería de Governación y Vivienda, con Meritxell Borràs al mando. Ambos han colaborado para impulsar desde el Gobierno catalán nuevas medidas en materia de vivienda. Así, han acordado que el Incasòl se encargará de la construcción de las viviendas y la Agencia de Vivienda gestionará los pisos edificados.

Después de que la burbuja inmobiliaria y la crisis económica paralizaran nuevos proyectos de vivienda, se decidió invertir en remodelación de barrios. Esto es, rehabilitar viviendas, adquirir pisos de segunda mano bien por el tanteo y retracto, o bien por la cesión de pisos de entidades financieras. Pero el parque de vivienda pública de la Generalitat no crecía con obra nueva desde 2014. Ahora el Gobierno catalán considera que se puede permitir incrementar este parque promoviendo nuevas edificaciones.

Tienen claro ambas consellerías que las cuatro promociones serán de alquiler, “una idea básica que estableceremos con la nueva Ley de territorio en la que estamos trabajando”, avanzó Rull. Los precios serán asequibles, manteniendo la media actual que está en los 170 euros por piso al mes, pero dependerán de los ingresos familiares. Los 100 pisos que se construirán contarán con 2 o 3 habitaciones, han adelantado, y se construirán en solares propiedad del Incasòl o cedidos por los ayuntamientos de los municipios.

De las cuatro promociones, dos serán en distintos barrios de Barcelona (Carmelo y Polvorí) y las dos restantes estarán en la provincia: una en el Masnou y la otra en Rubí. La ubicación atiende a la evolución del mercado en esos municipios o barrios, el parque de vivienda pública existente y condiciones socioeconómicas de sus vecinos.

Todas las promociones se harán con una alta calidad arquitectónica para que cumpla en eficiencia energética e innovación. Por eso, la Generalitat convocará tres concursos (la promoción del Masnou ya está adjudicada) para la redacción del proyecto y dirección de obra de las promociones de Barcelona y Rubí. Si se cumple el calendario, los proyectos se adjudicarán este año, para licitar las obras en 2018 y entregar las viviendas en 2019.

Más dinero del Incasòl para vivienda

En el acto, Borràs también anunció que en este paquete de medidas conjuntas entre ambas consellerias también habrá una transferencia de 13 millones de euros por parte del Incasòl a la Agencia de Vivienda de Cataluña. Ese importe se sumará a los 18,5 millones que la Generalitat ha recaudado con el impuesto de pisos vacíos durante 2016. Si con lo recaudado con el impuesto ya anunciaron que comprarán 350 pisos que vengan de desahucios o daciones en pago, con estos 13 millones prevén comprar entre 225 y 230 pisos más, con tal de superar los 1.000 pisos adquiridos para fines sociales desde 2015.