País Vasco y Navarra son los territorios más especiales de España en lo que se refire al sistema tributario. Y es que el Estado central les ha cedido todas las competencias fiscales. Así pues, los contribuyentes navarros y vascos no pueden beneficiarse de ninguna deducción estatal, aunque sí de las que establecen las Haciendas regionales.

En el caso del alquiler, Navarra establece una deducción del 15% del dinero pagado durante el pasado ejercicio fiscal hasta un máximo de 1.200 euros anuales, y siempre y cuando concurran estos requisitos: que las rentas del contribuyente no superen los 30.000 euros (60.000 euros en el caso de tributación conjunta), que las cantidades satisfechas en concepto de alquiler supongan más del 10% de las rentas y que se justifique mediante la presentación del contrato de arrendamiento y de los recibos de pago correspondientes.

País Vasco, por su parte, propone una desgravación del 20% de las cantidades satisfechas en el ejercicio fiscal 2016 con un límite de 1.600 euros anuales. Si el inquilino es menor de 30 años o pertenece a una familia numerosa, la deducción se amplía hasta el 25% y el límite pasa a ser 2.000 euros. En el caso de la declaración conjunta, los límites son los mismos. En esta región, la deducción por alquiler es compatible con la deducción por adquisición de vivienda habitual.

En el caso de los propietarios, existe una bonificación del 20% sobre los rendimientos íntegros obtenidos por cada inmueble arrendado para los contratos suscritos al amparo de la Ley 29/1994. En el caso de los contratos anteriores al 9 de mayo de 1985, la bonificación alcanza el 50%.