La compraventa de casas, la concesión de hipotecas, la inversión de fondos y empresas…. Son muchos los datos oficiales que avalan la reactivación del ladrillo en España. Pero si hay un buen termómetro para saber si la actividad está remontando realmente el vuelo ése es el número de horas que trabajan los empleados del sector.

Y, a la vista de los últimos informes que han publicado las consultoras Adecco y Randstad, no hay duda de que la actividad de la construcción está mejorando con creces. Por un lado, es la actividad económica con menos absentismo laboral, lo que significa que el número de horas reales trabajadas es muy elevado. Además, experimenta el mayor crecimiento interanual de las horas extras remuneradas.

En el caso del absentismo, el estudio de Adecco sostiene que el ladrillo es la excepción que confirma la regla. Si en el conjunto de la economía los trabajadores se están ‘saltando’ cada vez más horas de trabajo, en la construcción el porcentaje se está reduciendo.

La consultora explica que “el absentismo es un fenómeno social, económico y laboral que afecta de manera directa a nuestra sociedad y a nuestro sistema productivo y sanitario. Esta práctica ha supuesto durante el último año un coste de 5.993 millones de euros al sistema de la Seguridad Social en concepto de prestaciones económicas y de 5.065 millones de euros a las empresas por el abono de la prestación económica en los primeros días de baja”. De su informe se extrae que en 2016 el porcentaje de horas no trabajadas (sin contar vacaciones, festivos, ERTEs…) se situó en el 4,88%, el nivel más elevado desde 2007, tras encadenar tres ejercicios consecutivos de repuntes.

En cambio, y a pesar de que en la industria y los servicios el absentismo va a más, en la construcción la cifra apenas ha variado en los últimos años: ronda el 3,1%, un nivel similar al que existía en 2013 y a principios de este siglo. No podemos olvidar que, durante los peores años de la crisis, y con un mercado laboral que apenas creaba empleo, se produjo una contracción generalizada del absentismo ante el temor de los trabajadores a perder su empleo. Si dejamos a un lado el absentismo por incapacidad temporal (que sí se incluye en el porcentaje anterior), la tasa de la construcción se reduce hasta el 0,4%, mientras que la media nacional alcanza el 0,8%.

¿Y cómo es posible? Según explica a idealista/news Javier Blasco,director jurídico de Adecco, se dan varias circunstancias. “El sector de la construcción es el más que más ha sufrido la crisis, de ahí que su tasa de absentismo sea inferior históricamente. Además, y a pesar de que el ladrillo está mejorando, todavía no ha recuperado el nivel de empleo precrisis, lo que explica que los trabajadores sigan siendo cautos. También influye que es un sector en el que hay pocas huelgas y otros conflictos laborales, y que buena parte de las bajas se producen por accidentes laborales”. 

Mayor crecimiento de horas extras

Otro campo donde ganan los trabajadores de la construcción es en el de las horas extraordinarias. Según Randstad, los empleados del ladrillo son los que más han incrementado las horas extras remuneradas en el último año, hasta alcanzar 7,2 millones.

Solo durante 2016 los trabajadores realizaron 133,8 millones de horas extras, un 6% más que un año antes y la cifra más elevada del último lustro. Sin embargo, el número de extras sigue siendo un 24% inferior al de 2008, cuando se contabilizaron más de 176,2 millones.

“Este volumen de horas extraordinarias está directamente relacionado con el número de ocupados, pero también con la situación económica, que influye en el entorno empresarial y en el mercado laboral”, explica consultora.

Por sectores, los datos no dejan lugar a dudas: el ladrillo es la actividad con el mayor crecimiento interanual en el número de horas extras. De media, cada trabajador de la construcción realizó durante 2016 unas 6,8 horas extras, la segunda cifra más alta del ranking tras la de industria (12,27 horas por persona y año). Asturias, Aragón, Castilla y León y Madrid son las regiones con más horas extra por trabajador del ladrillo.

Si miramos comparamos estos datos con los que se registraban un año antes, descubrimos que la construcción lidera la lista con un alza del 4,1%, frente al 2,5% de la industria o al 3% en el que se sitúa la media nacional.

Según explica Valentín Bote, director de Randstad Research, “el sector de la construcción está dando claros síntomas de recuperación de su actividad y de creación de empleo en los últimos trimestres. Los motores fundamentales están siendo la buena marcha de las actividades inmobiliarias, la recuperación económica, la inversión extranjera y la confianza empresarial. Todos estos elementos confluyen en un impacto positivo tanto en términos de creación de empleo -como un elemento estructural- como, en muchas empresas, en el recurso a las horas extraordinarias de sus trabajadores para cubrir necesidades puntuales”.