El Gobierno de Israel ha llegado a un acuerdo con China para contratar a 20.000 obreros de la construcción en los próximos años como fórmula para fomentar una obra nueva casi paralizada y frenar el incremento de los precios de la vivienda en las principales ciudades del país. El coste de las casas prácticamente se ha duplicado en la última década.

El problema de la vivienda se ha convertido en uno de los caballos de batalla del Ejecutivo conservador de Benjamín Netanyahu en Israel. Durante los últimos diez años el precio de la vivienda, tanto para la adquisición como para el alquiler, prácticamente se ha duplicado y la obra nueva en las principales ciudades del país no ha dado abasto con la demanda de casas.

Para intentar atajar ambos problemas, al gobierno hebreo no se le ha ocurrido otra cosa que contratar mano de obra barata para rebajar los coste de la construcción de casas. Para ello, ha llegado a un acuerdo con el Gobierno chino para traerse a 20.000 obreros de la construcción del país asiático.

Las condiciones de trabajo incluyen contrato de trabajo por cinco años con la condición ‘explícita’ de que no serán empleados en los nuevos asentamientos de colonos en Cisjordania, (ya sea por motivos políticos o de seguridad).

El gobierno israelí ya afirmó en 2012 que necesitaba 200.000 nuevas viviendas en los próximos cinco años para afrontar una demanda con precios moderados. Según datos de la OCDE, el esfuerzo para la adquisición de una vivienda equivale en Israel 12 años de salario íntegro, de los más altos de la organización.

Este ejemplo recrea el problema de empleo con el que cuenta el sector inmobiliario en este país de Oriente Medio. En 2016, el sector dio empleo a 235.000 trabajadores, de los que 20.000 eran de origen subsaharianos, 2.800 obreros de Moldavia y otros 1.000 de Bulgaria, junto a unos 3.500 ciudadanos chinos, ya contratados en Israel.  También hay que incluir a los 45.000 palestinos, que por motivos de seguridad se han ido reduciendo año a año por motivos de seguridad tras la Segunda Intifada.