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Animar a los niños a disfrutar del ocio al aire libre es la mejor manera de combatir el sedentarismo y promover su autonomía. A nivel estético, estos nuevos elementos son algo más que un inevitable añadido temporal y se pueden integrar con éxito en el diseño paisajístico del jardín.

Juega con la topografía y añade toboganes

No todo consiste en introducir piezas externas. La propia geometría o topografía del solar dará las claves para acondicionarla de cara al disfrute de los niños y la estética del jardín. Si cuentas con desniveles naturales, toca salvarlos ¡por supuesto con toboganes!

Un arenero que será parterre

Un recinto de arena es el paraíso de los niños. Intégralo en el diseño del jardín. Podrás utilizarlo como parterre, cuando el niño deje de serlo.

Fomenta el deporte e incorpora colorido

Declara la guerra al sedentarismo. Instala una canasta de baloncesto, unas espalderas, una cancha de tenis o, incluso, habilita alguno de los muros para practicar escalada. A los tonos verdes y ocres de tu zona verde, añadirás colorido y alegría.

Una pizarra al aire libre

El solar puede darte la pista: si hay una medianera, coloca una lúdica pizarra. El resultado será una llamativa pared que cambiará constantemente con los dibujos de los enanos de la casa… y de tus invitados y amigos.

Una cama elástica para saltar hasta el infinito (y más allá)

Incorpora una tirolina en el jardín o, por qué no, entierra la estructura de una cama elástica, para que parezca que la –flexible– superficie forma parte de las ondulaciones del terreno. Discreción y diversión a partes iguales.

Instala una casita infantil

Las casitas infantiles aportan innumerables beneficios pedagógicos a los niños, ofreciendo ratos de juego no dirigidos y fomentando el trabajo en equipo, la toma de decisiones y la definición de roles. Si cuentas con un árbol grande y resistente, puedes situarla entre sus ramas; si no, sobre el terreno. ¿La renta mensual? ¡Eso es cosa vuestra!

Personaliza la zona de juegos con materiales reciclados

Una manera de inculcar a los niños el respeto por el medio ambiente es enseñarles a dar una nueva vida a objetos desechables. Pon a prueba tu imaginación e inventa con neumáticos nuevos columpios y juegos.

Ayúdales a mantener el orden

Es importante que los niños no olviden fuera las buenas costumbres que te ha costado tanto que aprendieran dentro de casa. Utiliza estrategias divertidas para que almacenen fácilmente sus juguetes de exterior. Para que esta zona de estantes sea perfecta, elige colores y texturas que se integren con la fachada.

Crea un huerto adaptado a su tamaño

Además de proporcionar ingredientes naturales a las recetas familiares, un huerto permite a los niños entrar en contacto directo con los ciclos de la naturaleza. De paso, adquieren comportamientos más responsables y adquieren conciencia de la importancia de tener una dieta variada y saludable.

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