Sí, lo idóneo es tener una habitación exterior, a ser posible, que reciba mucha luz tanto por la mañana como por la tarde, pero a veces, esto no es posible, sobre todo cuando hablamos de inmuebles antiguos. Pero ojo, hay múltiples soluciones, y no tienen por qué ser muy caras, para dar más luminosidad a una habitación o espacio interior. ¿Cómo? La arquitecta Marina Fernández, de Submarina Estudio.

  • ¿Es imposible hacer una ventana? La luz natural es fuente de vida e influye positivamente en el buen humor, con lo cual, lo primero que nos rondará la cabeza es ¿pero no podré hacer una ventana? Eso evidentemente, supone una modificación en la fachada de los edificios y no es nada sencillo de llevar a cabo, y no nos referimos a las cuestiones técnicas.
    Primero, habría que contar con el acuerdo de la comunidad. Y además está la reglamentación municipal: “Esta reglamentación no es genérica, depende de cada municipio e incluso, zona. Es necesario estudiar cada caso en concreto. Abrir un hueco en fachada es la opción idónea para conseguir iluminación y ventilación natural en una habitación interior.
    Sería necesario que un técnico cualificado estudiase cada caso en particular, y si es posible su ejecución, realizarla de acuerdo a la normativa correspondiente”, comenta Fernández.  
  • Si no quieres meterte en obras (del tipo tirar tabiques, por ejemplo), se puede jugar con los colores de la pintura en la propia habitación. “Los colores de la pintura en la propia habitación dan mucho juego, y el acabado en satinado o incluso brillo. Los tonos de los paramentos, muebles y complementos en colores claros pueden ayudar a generar espacios más luminosos”, dice.
  • La iluminación artificial también es fundamental. “Dependiendo del uso del espacio -zona de trabajo, descanso, juego, etc.- será conveniente utilizar una lámpara con temperatura de color apropiada para cada ambiente. Combinar luces cenitales con otras a media altura o en el suelo, permite tener múltiples opciones posibles para cada momento. Los espejos ayudan a multiplicar la luz, además de agrandar el espacio”, explica.  
  • La decoración también juega, sino directamente en la iluminación del cuarto, sí en la percepción de la amplitud del mismo: cuanto más zen y menos recargado de cosas, mejor. “El mobiliario y los complementos también influyen en la luminosidad del cuarto y en la percepción de amplitud del mismo. El orden y las medidas son fundamentales, como un traje a medida”, explica la arquitecta.    
  • Otra posibilidad, si la ubicación del cuarto lo permite, es tirar algún tabique que comunique con otro cuarto que sí disponga de ventana exterior. De esta forma entrará luz indirecta a la habitación interior. “Tabiques y muebles móviles o puertas correderas son sistemas que permiten espacios flexibles, y posibilitan ampliar y comunicar estancias al gusto. Se pueden realizar soluciones sencillas, muy estéticas y económicas”, añade.
  • Otra solución es “incorporar áreas de vidrio en las particiones interiores, existen numerosos acabados que permiten distintos grados de transparencia. También es posible aplicarles láminas de vinilo con motivos impresos que regulan la luminosidad. Así mismo, pueden incluirse ventanas en tabiques interiores: ojos de buey, carpinterías con estores regulables, celosías que permiten tamizar la luz…”, finaliza.
  • También está el pavés: se pueden plantear en forma de friso superior (con lo cual solo habría que tirar esa parte de la pared) o de forma vertical, confeccionando formas… a gusto del consumidor. Además, los pavés existen en múltiples colores.

Como vemos, existen múltiples posibilidades para dar más “alegría” a ese cuarto interior. Todo es cuestión de gustos y de presupuesto. La próxima semana, ¡más soluciones!