A todos los que viven en casas pequeñas les gustaría disponer de más metros útiles, con una habitación adicional, un salón más grande, un rincón de almacenaje, un pequeño despacho, … lo que sea con tal de tener la sensación de que su casa es más grande de lo que en realidad es. El arquitecto Pablo García, de Atrezo Arquitectos, ofrece algunas soluciones como cerrar el balcón o la terraza o quitar los radiadores.

Pues esto es posible, y no. No te estamos diciendo que te pongas a picar la pared para acabar rascando metros en la casa del vecino. Bromas aparte, hay soluciones posibles dentro de la misma vivienda: el arquitecto Pablo García, de Atrezo Arquitectos, nos ayuda en la materia.

Si dispones de terrazas o porches, la primera solución es plantearse unirlos a la vivienda. Y la primera pregunta que surge es: ¿se necesita permiso de la comunidad de vecinos para ello? ¿y del Ayuntamiento? Pues la respuesta es, de ambos.

“Hay que tener la autorización de los vecinos porque afecta a un elemento común de todos que es la fachada. Cuando el Ayuntamiento permite cerrar las terrazas o cubrir los porches pide un proyecto unificado de fachada que no es otra cosa que unos planos con una descripción del color, tamaño de las ventanas, número de hojas de dichas ventanas para saber cómo sería el resultado final cuando todos cierren sus balcones o cubran sus porches. Si existe ese proyecto, al cerrarla debe ajustarse a lo que determina. En casas pequeñas es una gran solución para ganar superficie útil ya que aumenta la superficie de la vivienda”, afirma Pablo García.

guru hogar

guru hogar

Existen además otras soluciones para ganar espacio. Por ejemplo, aislar térmicamente la casa por fuera para de esta forma, no perder metros útiles.

“Es importante que haya relación entre nuestras reformas y el ahorro de energía. El 20% de las emisiones del país son causadas por los edificios. Si queremos aislar y no perder superficie útil dentro de la vivienda lo ideal es hacer un SATE (Sistema de aislamiento por el exterior)”, destaca el arquitecto.

“Consiste en fijar un material aislante como puede ser el poliestireno extruido o lana mineral con unas capas de recubrimiento de mortero, por ejemplo, que será el aspecto exterior del mismo. Se trata de ponerle un abrigo al edificio, hacerle un efecto termo. Si vivimos en un edificio de varias viviendas tendremos que hacerlo entre todos y con un apoyo de la mayoría ya que afecta al elemento común que es la fachada. Además, cuando mejoramos la eficiencia energética del edifico algunos ayuntamientos, como el de Madrid, permite aumentar la edificabilidad al disponer de balcones perimetrales”, añade.

Quitando radiadores también ganas espacio

Más posibilidades: ¿te has planteado por ejemplo, quitar los radiadores y sustituirlos por un suelo radiante? Así ganas espacio. El suelo radiante es como un gran radiador que es todo el suelo de la vivienda. Se trata de un sistema de tubos instalados debajo del pavimento. Por allí circula agua fría o caliente, depende de si queremos calefacción o refrigeración.

Este sistema aparte de ser más respetuoso con el medio porque consume menos energía, libera todas las paredes de la vivienda al no necesitar radiadores. De esta manera, en esa pared siempre se podrá aprovechar para poner estanterías, armarios, etc. Lo mismo ocurre con el falso techo. Si tenemos un sistema de aire por conductos necesitamos un falso techo de aproximadamente 30 – 40 cm: de esta manera se puede prescindir o reducir al mínimo con lo que ganamos altura. Al ganar altura podemos poner muebles de suelo a techo, por ejemplo.

Una última posibilidad: ganar en altura (¡pero ojo!), no todas las casas pueden hacerlo. “Normalmente los áticos son en los que técnicamente es más viable que puedan hacerlo. De todos modos, esta posibilidad la limita el Ayuntamiento según la tipología y la ordenanza de la zona, cada caso es particular”, concreta el experto de Atrezo Arquitectos.

Los locales que se convierten en vivienda también pueden ganar altura, ya que suelen tener techos altos y permiten introducir una planta intermedia. “Al meter esta planta, estamos duplicando la superficie útil. También se puede hacer aprovechando el espacio bajo cubierta de muchos edificios, si lo permite la ordenanza. Consiste en hacer una escalera hasta este espacio, que actúa como cámara de aire, y habilitarlo abriendo unos lucernarios hacia el exterior. Otra manera es crear desniveles en la vivienda de 60 cm. No aumenta la superficie útil propiamente dicha, porque para que compute como tal debe superar 1,5m, pero es muy útil al poder meter en este espacio cajones extraíbles o incluso, la propia cama”, finaliza el arquitecto.