En la Unión Europea, dos de cada tres mujeres trabajan. Ésta es la conclusión que podemos sacar de las últimas cifras que ha publicado Eurostat, la oficina de estadísticas comunitaria.

Y es que la tasa de empleo femenina se sitúa de media en el 65,3% de los Veintiocho, una cifra que supera la mitad de los países miembros. Hasta 14 Estados registran un porcentaje de mujeres trabajadoras superior, mientras que en 10 de ellos incluso rebasa el 70%.

Según el ranking que ha realizado el Instituto de Estudios Económicos (IEE), basándose en los datos de Eurostat, Suecia encabeza el empleo femenino en la UE con una tasa del 79,2%. Una cifra que incluso supera el promedio de ocupación masculina en el Viejo Continente (76,9%). Le siguen Alemania (74,5%), Lituania (74,3%) y Dinamarca (74%), junto con Estonia (72,6%) y Reino Unido (72,1%).

Por debajo del 72%, aunque muy por encima de la media comunitaria, se encuentran Letonia (71,8%), Finlandia (71,7%), Países Bajos (71,6%), Austria (70,9%), República Checa (68,6%), Portugal (67,4%), Eslovenia (66,7%) y Francia (66,3%). El país galo es el último de la tabla que supera la media del conjunto de la Unión Europea (65,3%).

Ya por debajo del promedio se encuentran Luxemburgo (65,1%) y varios países con una tasa de empleo femenina de entre el 62,2% y el 64,6%, entre los que están Irlanda, Bélgica, Bulgaria o Polonia.

En el ranking también encontramos seis países en los que menos del 60% de las mujeres están ocupadas. España es uno de ellos, con un 58,1%. La cifra actual está siete puntos por debajo de la media continental, aunque ha mejorado con creces en los últimos tres ejercicios. “En 2016 España ha logrado volver prácticamente al nivel que teníamos en 2007, después de haber registrado un mínimo del 53,8% en 2013”, recalca el IEE.

Solo hay cinco miembros de la UE con un registro peor que el doméstico: Rumanía (57,4%), Croacia (56,6%), Malta (55,5%), Italia (51,6%) y Grecia (46,8%). El país heleno es el único de toda Europa donde no trabaja ni una de cada dos mujeres.