Engel & Völkers nace en Hamburgo, crece en Mallorca y, ahora, se afianza en los tres países que conforman la Península Ibérica. Inmobiliaria especializada en los productos más singulares del mercado, creció un 33,24% en España, Portugal y Andorra durante 2016. Este momento dulce por el que pasa la compañía impulsó la puesta en marcha de un nuevo cargo directivo para gestionar estos tres mercados. Juan-Galo Macià está al frente de este plan estratégico y su nombramiento consolida la compañía en la península ibérica. 

Juan-Galo Macià, que llegó a Engel & Völkers en 2011 tras una larga trayectoria en banca, fue nombrado el 1 de enero de 2017 para pilotar el crecimiento de las 76 franquicias que la inmobiliaria tiene en la región. 

La apuesta por este plan arranca en 2012, cuando nació el Metropolitan Market Center, un concepto de trabajo que convierte ese espacio en la plataforma perfecta para cualquier agente inmobiliario. En el de Barcelona reúne a más de 200 consultores inmobiliarios que trabajan en la zona. También disponen de uno en París, desde el cual ha percibido cómo los franceses buscan su retiro en la península “porque es mucho más agradable económicamente”, explica Macià.

El cliente internacional ha sido el eje de la rentabilidad de su compañía, pero en los últimos años han visto cómo el cliente nacional ha vuelto a participar como inversor en la compraventa. Y eso se debe, principalmente, gracias a las mejoras económicas para conceder créditos hipotecarios: “La banca juega un papel muy importante en el mercado inmobiliario y esto redunda en mayor atractivo para nosotros”, confiesa Macià. “La banca es más ‘free’ que hace unos años, te da crédito hipotecario de hasta un 110% y esa es una noticia muy sana para nuestro sector”. 

Que la banca vuelva a abrir el grifo repercute directamente en un cliente nacional que “durante años ha tenido dinero invertido en bolsa o en cualquier producto financiero y, viendo que tenía una rentabilidad irrisoria, está volviendo a invertir en comprar vivienda“, señala Macià. Otra de las razones de su regreso al circuito se debe también a que si se compra un “buen producto inmobiliario en una buena zona lo podrá tener alquilado en menos de una semana. Y esa rentabilidad es muy jugosa”, apunta Macià. Su vuelta, así, es clave en el desarrollo del mercado inmobiliario, “una demanda retenida durante años que estaba pendiente de un ajuste de precios de la vivienda”, en opinión del director de Engel & Völkers España.

También, el Brexit tiene un efecto en el mercado español. En 2015 los británicos supusieron un 23,4% de las ventas de Engel & Völkers aunque bajaron 7 puntos en 2016, representando un 16,2% del total de sus ventas el año pasado. Ahora, con este nuevo escenario, el inversor británico puede seguir siendo relevante, ya que si “ese señor que vive en ‘La City’, dispone de dos millones de euros en su cuenta y ve que su libra ha bajado un 11,6%, decide hacer una inversión en España por tener unos precios bastante más bajos que Londres, Roma o París”. 

Aun superada la crisis, para Macià hay que ser “cuatelosos, siempre hay una serie de factores que no controlamos, bien sean políticos o demás” y hay que aprender de los errores del pasado. Con todo, 2007 queda atrás y el directivo se muestra optimista ante datos como la creación de empleo y la recuperación económica. “Aparte de las comodidades que ofrezca la banca, hay una inmigración positiva que tendrá un papel muy significativo”, explica Macià. Según explica, el año pasado generaron más de 50.000 transacciones de obra nueva, aunque ese dato ande lejos de las 365.000 de 2007.

Su compañía, centrada en un inicio en la compraventa, se abrió al mercado del alquiler recientemente. “Actualmente, el 15% de nuestra facturación proviene del negocio del alquiler“, señala el directivo. En 2016 generaron alrededor de 1.000 transacciones inmobiliarias de renta, gracias a un cambio de mentalidad: “si bien antes la opción del alquiler era por no poder acceder a una hipoteca, ese escenario ha cambiado mucho en los últimos años”, cuenta Macià.

Ahora, el cliente que prioriza el alquiler es por un estilo de vida mucho más cambiante y flexible, que poco tiene que ver con la concesión, o no, de un crédito hipotecario. “Nos encontramos ahora con diferentes perfiles de inquilino: el que lo hace por flexibilidad, el que viene a trabajar por un tiempo limitado a la ciudad, el que viene a estudiar…”, señala el directivo. Es por eso que Engel & Völkers creó una nueva división para atender a esta nueva demanda.

Para Macià, el principal criterio de búsqueda de un alquiler es el económico. Pero la fuerte subida experimentada en grandes urbes como Barcelona acaba por trasladar las zonas residenciales a la periferia. “Lo que sucede es que hay un sobrecalentamiento tan rápido y alto que está provocando lo que algunos expertos llaman el efecto mancha de aceite, y desencadena en que las personas que tengan presupuestos más ajustados se vean más forzosamente obligados a buscar fuera de la ciudad”, explica Macià. 

“Con el mismo presupuesto que hace un año, te ves obligado a vivir en municipios como Sant Cugat o Sant Just en el caso de Barcelona, y ofreciéndote productos más atractivos y con una serie de activos que no tendrías en Barcelona“, afirma Macià. En esa línea, el directivo opina que, aunque se seguirá construyendo obra nueva, probablemente acabe habiendo un problema de suelo en los próximos años, “sobre todo en las grandes ciudades”, y obligue a construir en las afueras de estas urbes. 

La previsión que auguran en los precios de compraventa es que seguirán al alza, aunque desde Engel & Völkers creen que dentro de dos años la zona premium de Barcelona se estabilizará. “Ya ha tocado techo”, cuentan, y el resto de zonas y el área metropolitana experimentará aún más subidas de precios. “Tenemos zonas que ha subido un 15% y otras en las que solo ha sido una subida del 2%, eso está vinculado a un tema de stock, y si la demanda es alta, el precio se encarecerá”, pronostica.