CBRE a partir de datos del Ministerio de Fomento

CBRE a partir de datos del Ministerio de Fomento

La vivienda nueva se está convirtiendo en ‘una especie en peligro de extinción’ del mercado inmobiliario en las grandes ciudades y la costa. El aumento de la demanda frente a esta escasez de producto hará que los precios suban por encima de la media del 4%-6% en capitales como Madrid o Barcelona, según las previsiones de CBRE para 2017. Además, pese al mayor aumento de la actividad constructora, el paulatino calentamiento del valor del suelo finalista está repercutiendo sobre el precio final de las casas nuevas.

Según el informe residencial de CBRE para 2017, el precio medio de la vivienda en España crecerá a lo largo de este año entre el 4% y el 6%, aunque habrá mercados, como en las grandes ciudades y la costa, en los que este incremento del valor de las casas será más amplio, dada la presión de la demanda.

“Aunque la recuperación del mercado residencial no está suponiendo tensiones importantes sobre el precio de la vivienda a nivel nacional, sí se observan repuntes sobre la vivienda nueva en algunos mercados locales con fuerte demanda y una oferta de vivienda nueva muy limitada”, según Samuel Población, director nacional de Residencial y Suelo de CBRE.

La vivienda nueva comienza a escasear en mercados como Madrid y Barcelona y en zonas de la costa como Alicante o Málaga, pese a que la construcción de obra nueva se está concentrando en estas capitales, y advierte de que los actuales niveles de edificación no van a ser suficiente para absorber la demanda de este tipo de casas en los dos próximos años.

CBRE calcula que dicha demanda se sitúe entre 120.000 y 140.000 unidades al año, mientras en los últimos años se han concluido de media unas 51.000 casas al año, mientras los visados aún se encuentran por debajo de las 80.000 viviendas al año.

“Hay recorrido para la construcción de vivienda nueva, ya que los ritmos de producción para los próximos 2 o 3 años, previsiblemente, no cubrirán la totalidad de la demanda” explicó Samuel Población. “El incremento en la producción de viviendas en áreas como Madrid, Barcelona, Valencia, Costa del sol, Baleares o País Vasco, es clave para contener las tendencias inflacionistas en los precios”, añadió.

CBRE a partir de datos del Ministerio de Fomento

CBRE a partir de datos del Ministerio de Fomento

Controlar el calentamiento del suelo finalista

Otro factor a tener en cuenta en el aumento de las viviendas nuevas es el precio de suelo finalista. La escasez de este tipo de suelo en las principales ciudades podría llevar a un calentamiento de las operaciones que se realizan sobre los que están disponibles, lo que repercutirán en el precio de la vivienda cuando salga a la venta.

Según datos del Ministerio de Fomento, el precio medio del suelo urbano en provincias como Madrid, Baleares o Málaga se situaba al 27%, 36% y 40%, respectivamente, del recorrido de la serie histórica (que va desde el máximo y el mnimo del periodo 2004- 2016) en el cuarto trimestre de 2016. “Esto sugiere una intensificación de la demanda de suelo en estas localizaciones”, afirma desde la consultora.

CBRE advierte que en los últimos meses de 2016 y en primeros de 2017, el mercado de suelo está experimentando un mayor dinamismo, y el número transacciones sobre suelo urbano en 2016 aumentó algo más de un 10% respecto a 2015.

La evolución del precio de suelo dependerá de la velocidad a la que los grandes tenedores de suelo vayan gestionando su cartera de activos, entre ellos las entidades financieras, con activos por valor de 31.500 millones de euros o Sareb, con 4.200 millones en activos.

“La escasez de financiación bancaria para la adquisición de suelo está suponiendo un panorama nuevo para los operadores del mercado”, destacan desde CBRE. Los operadores con mayor disponibilidad de capital inmediato están siendo los más activos. Y es aquí donde aparecen los actores tradiciones, promotoras y constructoras, junto a las nuevas inmobiliarias que van de la mano de fondos de inversión extranjeros.

Desde la consultora esperan que la nueva regulación sobre los activos inmobiliarios en el balance de los bancos pueda agilizar la salida al mercado de un volumen importante de producto en los próximos meses que “aplaque eventuales tensiones de precio”.