Íñigo de la Serna, ministro de Fomento  / Ministerio de Fomento

Íñigo de la Serna, ministro de Fomento / Ministerio de Fomento

El nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 contempla la vuelta de las ayudas a la compra de vivienda tanto protegida como libre para jóvenes, después de que el anterior plan (2013-2016) las eliminara y apostara sólo por el alquiler y la rehabilitación. Si finalmente se aprueba, los menores de 35 años que tengan ingresos inferiores a 3 veces el Iprem (19.170,39 euros en 12 pagas) podrán beneficiarse de hasta 10.800 euros con el límite del 20% del precio de compra. En palabras del Ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, esta ayuda “favorece la entrada al piso”. 

El joven menor de 35 años debe cumplir otros requisitos para beneficiarse de estas ayudas a la adquisición: que la casa que compre sea su vivienda habitual y permanente durante al menos cinco años y que no sea propietario de otro inmueble en nuestro país. 

El borrador del Real Decreto del Plan de vivienda 2018-2021 también contempla otras ayudas al alquiler para los jóvenes. En concreto, hasta el 50% del alquiler mensual para arrendamientos de entre 600 y 900 euros al mes y durante tres años. De nuevo, los ingresos deben ser inferiores a tres veces el Iprem (19.170,39 euros en 12 pagas o 22.365,42 euros en 14 pagas) y la vivienda debe ser la habitual durante el periodo de ayuda. El beneficiario tampoco debe contar con una casa en propiedad. 

Este borrador se presentará mañana a las comunidades autónomas y éstas tendrán hasta el 30 de mayo para presentar sus aportaciones, de tal modo que la idea del Ministerio de Fomento es iniciar los trámites del Real Decreto el 1 de junio para que entre en vigor el 1 de enero de 2018.

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, “se trata de un plan decepcionante por varios motivos. Por una parte recurre de nuevo a viejas fórmulas con la puesta en marcha de ayudas a los jóvenes para la compra de una casa generando la falsa expectativa de que todo el mundo debe ser propietario. Además incentiva otra vez el endeudamiento masivo por parte de los más jóvenes”.

Encinar coincide con el Gobierno en que deben impulsarse medidas para aumentar el creciente mercado del alquiler pero no tal y como se contempla en el borrador del Plan: “Dar ayudas directamente a jóvenes menores de 35 años para alquilar una casa (una medida que por cierto ya puso en funcionamiento el Gobierno de Zapatero y que el PP criticó duramente y posteriormente  derogó) provocará un aumento artificial del precio del alquiler”.

Además, “perjudica gravemente a aquellas personas mayores de 35 años que no pueden acogerse a esta ayuda ya que no contarán con la ‘extra’ del Gobierno y se enfrentarán a una subida de precios provocada, precisamente, por esa ayuda gubernamental”.

Encinar apuesta por recuperar la desgravación fiscal del alquiler también para el inquilino, ya que “permite que todos puedan disfrutar de esta ventaja y que tanto el inquilino como el propietario declaren la existencia de un contrato de arrendamiento”.

Para Fernando Encinar “la mejor manera de potenciar el mercado de alquiler es tomar medidas que aumenten la oferta, ya sea dando mayor cobertura jurídica a los propietarios para que se animen a poner sus casas en alquiler, como colaborando con los ayuntamientos para que cedan suelo dotacional para la construcción de viviendas destinadas al alquiler, en colaboración con la empresa privada”

Las principales líneas estratégicas del plan de vivienda

1.- Programa de ayuda al alquiler de vivienda: ayudas de hasta el 40% de la renta del alquiler con un límite igual o inferior a 600 euros o hasta 900 euros en aquellos casos en que el precio del alquiler esté subiendo como en ciudades como Barcelona, Ibiza o Madrid. Esta ayuda está destinada a personas con ingresos inferiores a 3 veces el Iprem y podrán disfrutar de ella durante tres años, siempre y cuando la casa sea el domicilio habitual y permanente y no sean propietarios de otra vivienda. 

2.- Programa de fomento del parque de vivienda en alquiler: el objetivo es aumentar el parque de viviendas en alquiler tanto públicas como libres. Los beneficiarios son organismos, administraciones y empresas públicas o privadas. Las ayudas pueden de ser hasta 300 euros el m2 útil por vivienda con un límite del 40% de la inversión y de 31.500 euros por vivienda, siempre que los inquilinos tengan unos ingresos hasta 4,5 veces el Iprem y un precio máximo del alquiler de 7 euros por m2 al mes. 

Las ayudas también pueden alcanzar los 350 euros por m2 por vivienda con un límite del 50% de la inversión y de 36.750 euros la vivienda. Los inquilinos deben tener unos ingresos de hasta tres veces el Iprem y una renta máxima de 5,5 euros por m2 al mes. 

En todos estos casos, las viviendas estarán en alquiler durante 25 años y no 50, que era el plazo fijado en el anterior Plan, con el fin de estimular la construcción de vivienda en alquiler. 

3.- Programa de ayuda a personas desahuciadas de su vivienda habitual: el objetivo es poner a disposición de los desahuciados viviendas desocupadas y disponibles de Sareb y de entidades financieras para ser ocupadas en régimen de alquiler. Se trata de un acuerdo marco para luego llegar a un acuerdo específico con cada CC.AA. los beneficiarios serán desahuciados con ingresos inferiores a 3 veces el Iprem y sin disponibilidad de una vivienda. El precio del alquiler oscilará entre 150 y 400 euros al mes, pero el nuevo Plan contempla ayudas de hasta 400 euros al mes, es decir, que llegan al 100% si los servicios sociales de las CC.A. así lo determinan. El plazo de la ayuda es de dos años, pero se pueden prorrogar por las CC.AA. si fuera necesario. 

4.- Programa de fomento de la eficiencia energética de las viviendas con una antigüedad anterior a 1996:  no sólo para pisos en edificios, que podrán solicitar hasta 8.000 euros, sino también a viviendas unifamiliares, que podrán recibir hasta 12.000 euros. Pero con un límite del 40% de la inversión total o del 75% de la inversión, siempre que el beneficiario tenga ingresos inferiores a tres veces el Iprem o que se hagan obras de accesibilidad para personas con movilidad reducida o mayores de 65 años. 

5.- Programa de la mejora de la accesibilidad en viviendas en edificios o unifamiliares anteriores a 1996: cualquier comunidad de propietarios, propietarios particulares, cooperativas o empresas constructoras podrán pedir la auida de hasta 2.000 euros por vivienda si es sólo conservación o de hasta 6.000 euros por vivienda si es para mejorar la accesibilidad. Los límites son del 40% de la inversión total o del 75% de la inversión en caso de un ingreso inferior a tres veces el Iprem o en caso de hacer obras de accesibilidad.  

6.- Programa de fomento de la regeneración y renovación urbana y rural: ayudas para rehabilitación de edificios o viviendas en un plazo máximo de 5 años. el importe de las ayudas varía en función del concepto:

– Rehabilitación: hasta 12.000 euros por vivienda y 120 euros por m2 en local comercial.

– Renovación o nueva construcción: hasta 30.000 euros por vivienda.

– Urbanización: hasta 2.000 euros por vivienda rehabilitada.

– Realojo: hasta 4.000 euros al año con un máximo de tres años. 

– Equipos técnicos y oficinas de planeamiento: hasta 1.000 euros por vivienda. 

Los límites establecidos son un 40% de la inversión total o del 60% cuando la demanda energética de calefacción y refrigeración se reduzca, o del 75% de la inversión en caso de ingresos menores a 3 veces el Iprem. 

7.- Programa de viviendas para personas mayores de 65 años: para la promoción de edificios y complejos residenciales destinados a personas mayores y los beneficiarios pueden ser administraciones públicas o empresas públicas. El importe de la ayuda es de hasta 400 euros el m2 de la vivienda con un límite del 40% de la inversión. Las personas mayores deberán tener ingresos inferiores a 4,5 veces el Iprem y no disponer de vivienda en propiedad ni tener un patrimonio superior a 200.000 euros. Las viviendas que se levanten serán en alquiler durante 40 años y con un recio máximo de 9,5 euros el m2 al mes. 

8.- Otro programa de ayudas a personas mayores de 65 años: que son los beneficiarios de estas ayudas y no deben tener ingresos superiores a 3 veces el Iprem. El importe de la ayuda puede ser de hasta el 50% de la renta mensual, siempre que el inquilino mayor de 65 años no tenga vivienda en propiedad, cuente con un patrimonio inferior a 100.000 euros y la renta sea igual o inferior a 600 euros o 900 euros en zonas donde el alquiler esté subiendo el precio. El importe de la ayuda también puede ser de hasta 200 euros al mes para los gastos de mantenimiento, comunidad o suministros para propietarios con ingresos hasta tres veces el Iprem, con vivienda habitual y un patrimonio inferior a 100.000 euros. La ayuda será de tres años.