El Ejecutivo vasco se lanza al mercado para atraer a los propietarios de viviendas vacías con el fin de conseguir que cedan sus pisos al parque público de alquiler social. El Gobierno autonómico espera encontrar 700 casas este año, para adherir hasta 8.000 viviendas en 2025. A cambio ofrece una renta máxima de 525 euros al mes y mayor seguridad que en el mercado libre del arrendamiento.

La escasez de pisos en el parque público de viviendas destinados al alquiler social está llevando a varias administraciones a lanzarse al mercado libre para encontrar a propietarios que cedan o vendan sus viviendas. A la iniciativa ya lanzada por el Ayuntamiento de Madrid para comprar casas o del Ayuntamiento de Barcelona que ofrece ayudas para rehabilitar viviendas que salgan al mercado de alquiler, se une ahora el Gobierno autonómico del País Vasco.

El Ejecutivo vasco lanza ahora una campaña para incorporar más inmuebles al parque de viviendas público en régimen de alquiler social. Pretende incorporar 700 pisos a lo largo de este año, para completar un parque de 5.200 viviendas, que se unirán a las 800 que ya levanta el Departamento de Vivienda de Euskadi.

La campaña ofrece un alquiler máximo de 525 euros mensuales, y garantiza el cobro puntual de la renta además de hacerse cargo del mantenimiento y conservación del inmueble.

El Gobierno vasco prevé destinar 24 millones de euros para preparar estas viviendas para el alquiler y para relanzar esta campaña anual, en la que tratará de incrementar en 700 casas al año entre 2017-2019; 800 de 2020 a 2022; 900 en 2023 y 1.000 en 2024 y 2025, para llegar a las 8.000 casas cedidas por particulares.

Junto a esta oferta de cesión, el Gobierno vasco también construirá viviendas. De ahora a 2025, prevé terminar 11.100 viviendas que sacará al mercado del alquiler, para contar con un parque público de más de 19.000 pisos en los próximos 8 años.