Asturias se está quedando sin viviendas disponibles para alquilar. Al menos, eso es lo que aseguran muchas inmobiliarias de la región, que se han visto obligadas a colgar carteles pidiendo a los propietarios que pongan sus inmuebles en arrendamiento.

El mercado residencial de alquiler en la autonomía está registrando una demanda superior a la oferta, derivada de dos factores: la cantidad de personas que buscan alquilar ante las dificultades para acceder a una vivienda en propiedad y a la negativa de muchos dueños de sacar el visado energético, un documento que cuesta 140 euros y que deben tener de forma obligatoria todos los pisos disponibles para alquilar.

El aumento de la demanda y la baja oferta están provocando un encarecimiento de los precios. Según los datos de idealista, en los últimos 12 meses el precio del alquiler en Asturias ha subido un 3,5% y la renta de una vivienda de 100m2 supera de media los 600 euros.

Según Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, la elevada demanda no solo responde a ese colectivo que no puede optar a comprarse un piso, sino también a los que voluntariamente apuestan por el arrendamiento, incluso teniendo la posibilidad de comprárselo.

El alza de los precios del alquiler en Asturias contrasta con la evolución del precio de las compraventas. Y es que los datos más recientes del Ministerio de Fomento dejan entrever que el precio medio de tasación de las viviendas libres bajó un 1,3% durante 2016.

Las inmobiliarias alertan de que muchos propietarios piden precios realistas por sus viviendas, lo que retrasa la operación de venta, lo que coincide con un nivel testimonial de casas de obra nueva.